Medio ambiente y patrimonio








Andaluces de Alcalá



                              Cinco años de trabajo,


                    una propuesta de futuro
















Nuestro compromiso con el medio ambiente y el patrimonio 


Andaluces de Alcalá parte de que Andalucía posee identidad histórica, identidad cultural e identidad política y tiene, por ello, el derecho a decidir sobre sus propios asuntos y estructuras políticas, económicas, sociales y culturales. Consecuentemente, la posición que tomemos en relación con la situación del medio ambiente y el patrimonio, sus causas, sus efectos y las soluciones que empezamos a vislumbrar, es clave a la hora de iniciar la construcción de una alternativa política. 

Es evidente que el colapso de los recursos energéticos de origen fósil, el calentamiento global o la extinción masiva de especies, por poner unos ejemplos, son consecuencias del modelo de desarrollo capitalista, sobre esto no hay simplemente un consenso científico, hay un consenso de evidencias. 

Ante esta situación, nuestro discurso debe apostar por la integración de los subsistemas humanos en el medio ambiente y no al revés. La humanidad ha superado los límites biofísicos de la tierra. Es conocido por todos, que con los niveles de consumo existentes en estos momentos en Europa serían necesarios tres planetas para poder atender a toda la humanidad, cinco planetas si tomamos los datos de EE.UU. 

Nuestro marco de actuación, Andalucía, se encuentra inmerso plenamente en dicho modelo insostenible, que ha tenido aquí unas características propias: el turismo y el “ladrillo”, como motor del “crecimiento económico andaluz”, que ha despreciado nuestro potencial natural y humano y cuyas consecuencias han sido desastrosas. El incremento del paro y la pobreza ha venido de la mano de la destrucción de nuestro patrimonio histórico y natural. Evidentemente, para ello han legislado a favor del capital interior y exterior. El Decreto 15/2011, por el que se establece el régimen general de planificación de los usos y actividades en los parques naturales y se aprueban medidas de agilización de procedimientos administrativos y la Ley de Aguas de Andalucía, un texto que no refleja el control de la demanda de agua ni precisa la preferencia de usos; que no recoge medidas para controlar las extracciones ilegales y tampoco hay control de las aguas subterráneas; que no reconoce la inferioridad de los colectivos sociales y de defensa del medio ambiente, que tan siquiera contempla una clara garantía de igualdad en la participación pública en los diferentes órganos y que de facto supone una nueva privatización, son algunos ejemplos de la irreparable pérdida colectiva de espacios públicos y naturales. 

En las áreas metropolitanas, como la de Sevilla, al “desarrollismo” de los años sesenta y primeros de los setenta, le sucedió una posterior parálisis, seguida de un crecimiento de población basado en el papel de “centro de distribución de mercancías y administrativo”. En estas áreas -al igual que en el litoral-, la depredación, la especulación y consumo de nuevos espacios ha sido salvaje y, a veces, con tintes mafiosos. Los objetivos de crecimiento de población que nuestros políticos tenían previstos para los próximos 10 años, antes de la explosión de la “burbuja inmobiliaria”, superaban las 750 mil personas. Para constatar dicho crecimiento las proyecciones se basaron en un hipotético trasvase de población del resto de Andalucía, parte de España y contingente de inmigrantes extranjeros, al área metropolitana. 

Desde Andaluces de Alcalá rechazamos dicha dinámica mercantilista y apostamos por otro modelo, un modelo en armonía con nuestras formas de vida y tradición mediterránea, respetuoso con el medio ambiente, el patrimonio y el ser el humano. 

Los alcalareños tenemos la suerte de vivir en una localidad que cuenta con elementos patrimoniales de primer orden. A nuestros dos castillos, molinos y río, hay que sumar la majestuosa estampa de la “cornisa” de Los Alcores, plagada de restos arqueológicos y rincones que conservan, aún vegetación autóctona. 

La riqueza patrimonial de Alcalá se ha puesto de manifiesto en numerosos trabajos de carácter científico y educativo; sectorial y general. Estos trabajos de investigación o estudios de difusión, si bien han contribuido al conocimiento de la riqueza de la zona, no han impedido parar el deterioro y la pérdida de patrimonio histórico y natural de una forma alarmante. En Alcalá se ha permitido la construcción de instalaciones como: “La Boticaria”, hoy cerrada; el malogrado campo de golf, el expolio arqueológico de Gandul, la proliferación de parcelaciones irregulares y canteras –algunas encubiertas en procesos urbanísticos con ejecución parcial y actualmente paralizados-. Aunque es cierto que en la zona urbana del río Guadaíra se han llevado a cabo actuaciones, el abandono de los molinos de los arroyos de “Marchenilla” y los de la “La Madre” o los molinos: Hundido, Cerrajas y Pelay Correa, en el río Guadaíra, así como el abandono de numerosos edificios históricos en el casco urbano y el más absoluto abandono del ámbito rural, nos muestran otra realidad diferente a la difundida por la propaganda oficial. 

Otro aspecto a destacar es que Alcalá cuenta con un grave problema de movilidad. Se ha apostado por el transporte privado, el coche, que conlleva parejo un evidente derroche energético, económico y medioambiental para todos evidente, en detrimento del transporte público: autobús, tren de cercanías o metro que tienen unos beneficios tangibles para la ciudadanía y el medio ambiente: contribuyen al ahorro energético, disminuye los residuos, reduce la contaminación y el ruido. Andaluces de Alcalá apuesta por el desarrollo y puesta en funcionamiento del transporte público, con especial énfasis en el “metro-tren” y su conexión con el resto de municipios de la comarca de Los Alcores. 

En 1994 el Ayuntamiento aprobó el “Plan General de Ordenación Urbana” (PGOU), actualmente en vigor. Hoy, diecinueve años más tarde, cerca de ochocientas setenta y cinco hectáreas de zonas residenciales o industriales programadas y no programadas permanecen completamente baldías. El nuevo Plan ha sido remodelado por irreal e ilegal. Se contemplaban 2000 nuevas hectáreas para la misma finalidad. El urbanismo ha sido concebido como la principal política de “crecimiento económico”, y por tanto como la panacea para la solución de todos nuestros males. 

Esta ceguera se ha extendido a la pésima gestión de las necesidades de vivienda para los sectores más desfavorecidos que se han visto en muchos casos, por ejemplo la ineficacia en la creación de una bolsa de vivienda pública para alquilar. 

El resultado de esta gestión es el beneficio de una pequeña minoría, y el perjuicio del patrimonio de todos. Los ciudadanos y las entidades que nos representan debemos exigir justicia, incluyendo la depuración de responsabilidades, tanto a nivel político, como judicial. 

Principios básicos para la protección patrimonial y medioambiental en Alcalá: 

Andaluces de Alcalá declara su compromiso con el patrimonio histórico y natural de Alcalá. Para ello, nuestro colectivo se marca tres líneas básicas de trabajo: 

§ Análisis de la realidad local patrimonial y medioambiental, enmarcada en el contesto andaluz y un mundo cada vez más globalizado. 

§ Elaboración de propuestas e iniciativas políticas, económicas y culturales para avanzar hacia una Alcalá sostenible y humana. 

§ Intervención sociopolítica mediante la concienciación, la denuncia y la movilización con una especial atención a la cuenca del río Guadaíra y la comarca de Los Alcores. 

Consideramos fundamental la participación ciudadana a través de las asociaciones y colectivos locales. Consecuentemente, uno de los principios básicos de Andaluces de Alcalá es el respeto al trabajo que desarrollan. 

Propuestas específicas: 

Desde Andaluces de Alcalá ponemos en marcha una línea de trabajo específica sobre Medio ambiente, patrimonio y ordenación del territorio. Dentro de esta línea nos proponemos impulsar proyectos y propuestas específicos como: 

1) Análisis y diagnóstico de las riberas del Guadaíra a su paso por el TM de Alcalá. Elaboración de una propuesta de usos en dichos espacios, otorgando especial relevancia a la utilización de edificaciones y reactivación de huertas en régimen de cooperativas, huertos sociales, etc. 

2) Estudio del patrimonio de Alcalá: patrimonio hidráulico; arqueológico; monumental; natural, paleontológico, paisajístico. Para elaborar propuestas de conservación perfectamente asumibles por la Administración. 

3) Gandul requiere de actuaciones de carácter urgente. Respaldamos la calificación de los Alcores como “Zona Patrimonial”, un exhaustivo estudio multidisciplinar de la zona y un plan de actuación a corto, medio y largo plazo, contado, en todo momento con la participación activa de la sociedad civil. La democracia debe ser real. 

4) Reclamamos la defensa de lo público: las vías pecuarias, los caminos, los cursos de aguas superficiales, las aguas subterráneas, la llamada “Vía Verde” de Los Alcores, el “Campamento de Las Canteras... Hay que frenar y revertir la tendencia actual de pérdida y privatización “de facto” de dichos espacios. 

5) El paisaje como patrimonio inmaterial del imaginario colectivo. Espacios verdes, zonas de interés ambiental, espacios abiertos, parques y lugares de recreo. Es necesario elaborar una estrategia de valoración y conservación del paisaje teniendo como referencia de partida el marco del Convenio Europeo del Paisaje elaborado a instancias del Consejo de Europa. 

6) Detectamos el fuerte deterioro que están sufriendo numerosos edificios históricos en nuestro pueblo. Exigimos de las distintas administraciones, especialmente la local, que lleven a cabo una labor coordinada que ayude a evitar su destrucción, desmantelamiento y expolio, así como implementar su uso, y consecuentemente, su valor. Desde Andaluces de Alcalá se plantearán propuestas concretas. 

7) Se propone realizar una tarea de fiscalización permanente del trabajo del Ayuntamiento, conjuntamente con otras asociaciones y colectivos que trabajan en esta misma línea, mediante un seguimiento específico de las medidas que tengan que ver con el patrimonio histórico y natural, el medio ambiente y la ordenación del territorio. 

8) Paralelamente, trabajaremos para la canalización de propuestas y denuncias al Pleno Municipal. En este sentido, disponemos ya de un amplio archivo de documentación relativa a problemas medioambientales, patrimoniales, económicos, sociales y culturales que hemos denunciado públicamente durante cinco años. Se plantea ahora la posibilidad de trasladar estas posiciones hasta las instituciones a través de los mecanismos existentes. 

9) Lamentablemente, el Consejo Local de Medio Ambiente y el Consejo Local de Patrimonio Histórico y Natural no se reúnen desde hace años. Es nuestro objetivo presionar para que estos foros de participación funcionen de manera eficiente y transparente. Es vital trasladar las propuestas de los Consejos Sectoriales, así como la fiscalización de su tarea. 

10) La ordenación del territorio es una de las claves. No podemos hacer ecuaciones de salón con conceptos como “densidad urbana adecuada”, si no tenemos en consideración otros de igual o incluso mayor relevancia e importancia, como: desarrollo sostenible, decrecimiento sustentable, desarrollo armónico de Andalucía, etc. El aumento de la densidad en lugares concretos de forma forzada supone la disminución de población en otras zonas con el consiguiente incremento de los costes económicos, culturales y medioambientales que recaen en el conjunto de la ciudadanía, por ejemplo subida de tasas de basura, transporte, IBI… 

11) Bolsa de viviendas, en este apartado, una propuesta sería la de aprovechar todos los recursos legales y económicos para poner en funcionamiento una bolsa de viviendas municipal, pública y a disposición de nuestros vecinos en régimen de alquiler. De esta manera, las plusvalías derivadas del pago de estos alquileres podría habilitar la adquisición de más viviendas, que a su vez, serían puestas en alquiler. La implicación ciudadana en este apartado, y en la búsqueda de soluciones aparejadas a la vivienda, urge dado el problema que acucia a tantas familias alcalareñas.



Andaluces de Alcalá, a 28 de febrero de 2014.