domingo, 28 de junio de 2015

Nace Asamblea de Alcalá: un proyecto político transformador municipalista y asambleario

El pasado miércoles 24 de junio un grupo de vecinas y vecinos de Alcalá decidimos constituir un nuevo proyecto orientado a transformar radicalmente el panorama político de nuestra ciudad. Dicho proyecto responde al llamamiento del colectivo Andaluces de Alcalá y ha encontrado el respaldo inmediato de militantes ecologistas, responsables vecinales y activistas concienciados con la necesidad de converger en torno a una herramienta política que sea capaz de integrar a la mayoría social y cambiar la realidad de nuestra ciudad. Asamblea de Alcalá nace con la voluntad firme de construir una alternativa a la política tradicional y al bipartidismo, con el compromiso de concebir una forma diferente de hacer política, basada en los principios del municipalismo y del asamblearismo.

En este sentido, Asamblea de Alcalá se define como un espacio de confluencia para toda la ciudadanía, asociaciones y movimientos sociales críticos de Alcalá de Guadaíra. Asamblea de Alcalá es un proyecto netamente alcalareño y descarta cualquier tipo de integración en estructuras partidistas verticales de carácter estatal. Asamblea de Alcalá tiene como objetivo último la articulación de los esfuerzos de todas las personas que creen que es posible construir un modelo de ciudad diferente: más participativo, más justo y más solidario. Asamblea de Alcalá asume un concepto amplio de la política, que va más allá de lo institucional, y que se marca el compromiso firme de trabajar desde ya para la canalización de una oposición fuerte y crítica, tan reivindicativa como constructiva.

Las personas que impulsan este proyecto hacemos pública nuestra decisión de presentar la Asamblea de Alcalá al pueblo alcalareño a finales del próximo mes de septiembre. Hasta entonces, comenzamos ya con un trabajo de oposición en el que llamamos a confluir a todas las vecinas y vecinos de nuestro pueblo. Llamamos a todas las alcalareñas y alcalareños a participar de este proceso y a construir desde ya, con cuatro años por delante, la herramienta política que necesitamos para crear la ciudadanía que queremos. Estamos convencidos de que, con el esfuerzo y la generosidad de todas y todos, podremos impulsar una herramienta política fuerte que articule las ilusiones de nuestro pueblo y las traduzca en una sociedad mejor.

Asamblea de Alcalá, a 26 de junio de 2015

domingo, 14 de junio de 2015

Exclusión social y aislamiento de vecinos en la barriada de La Liebre

Cuando se accede a la barriada de La Liebre, justo al pasar el colegio que queda a la derecha y la Fábrica de vidrio de (BSN), girando a su vez a la izquierda, se vislumbran las últimas plantas de dos bloques de pisos ubicados junto al Cordel de Pelay Correa en dirección al río Guadaíra. Son dos bloques de cuatro plantas –con cuatro viviendas en cada planta- que suman un total de veinte viviendas por bloque (el bajo también es habitable). Se trata de unas edificaciones que tienen poco sentido urbanístico, tan alejados del casco urbano, incluso de la propia barriada de autoconstrucción de la Venta La Liebre, y que previsiblemente se construyeron para alojar a los trabajadores de alguna de las grandes instalaciones industriales ubicadas en la zona.

En la actualidad, no todas las viviendas están habitadas, y algunas lo están por ocupación y otras con escritura. Pero eso importa poco, pues las condiciones de insalubridad, miseria y estigmatización son iguales para todos los vecinos. En la actualidad, según nos contaron los propios afectados, viven unos 26 niños –desde recién nacidos hasta pequeños en edad escolar- que conviven diariamente con serios problemas de pobreza, insalubridad y vulnerabilidad a todos los niveles, y muy a pesar del esfuerzo que realizan sus familiares para dignarles las mejores condiciones de vida. Desde hace tres años viven sin servicio de agua corriente, siendo especialmente sangrante que EMASESA –empresa de capital público- haya cortado el suministro de un elemento fundamental para la vida, como es el agua, por una deuda que, según nos contaron los vecinos, muchas familias se encontraron con posterioridad a su llegada. En este sentido, demandan la instalación de contadores individuales –como en cualquier vivienda- para que ellos mismos puedan pagar sus propias facturas con sus respectivos gastos. Hace unos años, el ayuntamiento instaló unos bidones de almacenamiento para que los vecinos satisficiesen sus necesidades más básicas, así como dos fuentes públicas de agua potable instaladas frente a los bloques. Muchas de estas familias tienen que seguir comprando agua embotellada, lo que supone una merma ostensible en su ya de por sí paupérrima situación económica. Los motivos son, aseguran, que el agua que les llega no presenta unas condiciones organolépticas adecuadas, y que acercarse a las fuentes en verano es exponerse a la picadura de alguna avispa. Éste no es tema menor, y de hecho pudimos comprobar de primera mano que estos insectos constituyen en la actualidad una alarmante plaga en la zona.
Además, el servicio de electricidad es intermitente, debido a los constantes robos de material que vienen sufriendo por falta de presencia policial Aseguran haber pasado algunos meses de invierno sin servicio, siendo esto especialmente dramático para los más pequeños durante los meses en los que la calefacción es más que necesaria.
Otro de los graves problemas que se constatan cotidianamente en este espacio es la falta de salubridad derivada de los escasos servicios municipales a los que tienen acceso estos vecinos, pues la limpieza, el servicio de recogida de basuras –que es muy deficiente-, los servicios de poda y jardinería, etc., brillan por su ausencia. En consecuencia, los pisos sufren plagas de todo tipo: ratas, parásitos, insectos, perros abandonados, etc., generándose unas condiciones más propias de una zona de guerra que de la que fue pregonada por algunos, no hace mucho, como: “¡La mejor ciudad del sur de Europa!”.
Sin embargo, y no casualmente, la dura situación de estos pisos es desconocida para la mayoría de los alcalareños. Y es que, además de su lejanía respecto al casco urbano, estos pisos están siendo aislados físicamente durante los últimos años. La construcción de las vías del malogrado tranvía –inservibles hasta la fecha, y sine die- cortan el acceso desde La Liebre, y un enorme paso a nivel, exageradamente alto, sobre dichas vías tapa los bloques a la vista. Tras las vías y tras el paso a nivel, los bloques permanecen abandonados y ahora, además, invisibilizados.
Desde Andaluces de Alcalá denunciamos abiertamente esta política de invisibilización de la pobreza que ha practicado este gobierno municipal. En lugar de actuar contra la pobreza y de prestar condiciones de vida dignas a estos vecinos, nuestro ayuntamiento ha optado por el secular abandono de estas personas, y por ocultar sus problemas que, a la postre, también se convierten en nuestros. Resulta inconcebible la falta de humanidad que se ha destilado en actuaciones como ésta, donde en lugar de invertir los recursos públicos en el  acondicionamiento de los bloques y en mejorar la zona –creando ciudad, como decía el cínico slogan del PGOU-, se han despilfarrado cantidades ingentes e indecentes de dinero público en un tranvía inservible desde su disparatado diseño y que ni funciona, ni funcionará en un futuro próximo, pero que sí ha servido para separar definitivamente a estos vecinos de su entorno barrial, aislándolos como si se encontrasen en un gueto.
Tal y como ya hemos denunciado en numerosas ocasiones, en Alcalá se está ejecutando un modelo de ciudad insostenible, desigual y profundamente injusto. Los pisos de La Liebre son la consecuencia lógica de ese modelo de ciudad, donde se prioriza dar facilidades a la inversión privada y a la rentabilidad empresarial y se olvida, se abandona e incluso se oculta los problemas de la población. Andaluces de Alcalá denuncia esta lógica y apuesta sin ambages por otra ciudad posible. Creemos que es necesario, y perfectamente posible, construir una ciudad para todos, donde nadie tenga que vivir en condiciones miserables, y donde las instituciones asuman como primera obligación la defensa de los más débiles. Apostamos por un proyecto que dé solución definitiva a los bloques de La Liebre, garantizando el acceso de los vecinos a una vivienda digna y evitando la consagración de la zona como un gueto. En tanto ese proyecto pueda desarrollarse de manera satisfactoria, exigimos una intervención inmediata, reivindicando las peticiones de los vecinos de estos bloques que incluye como mínimo, las siguientes:
·        Supervisión y arreglo de la estructura de los bloques, pues éstos presentan importantes grietas y defectos en su estructura que deben ser subsanados antes de que ocurre un desgraciado suceso.
·        Limpieza y desatascado de las fosas sépticas, pues el olor es insoportable y las posibilidades de contraer enfermedades infecciosas son muy altas.
·        Instalación permanente de un servicio de agua y luz de calidad, siendo éste un estándar de calidad de vida de una ciudad europea, máxime teniendo en consideración que Alcalá de Guadaíra, superados ya los 75.000 habitantes, es la tercera ciudad en población de la Provincia de Sevilla.
·        Ejecución inmediata de un plan de fumigación, desratización, limpieza y recogida de residuos para dignificar las condiciones de vida de estas personas y evitar enfermedades infecciosas.
·        Acercamiento del servicio de transporte público que facilite la movilidad de estos vecinos y su accesibilidad al resto de servicios públicos.
·        Aumento de la presencia policial a fin de que se eviten los frecuentes robos que estos mismos vecinos vienen sufriendo noche tras noche.
·        Facilitar el acceso al servicio de gas butano, muchos de estos vecinos acarrean sus propias bombonas en carritos desde una gasolinera cercana.
·        Arreglo de las barandas del paso a nivel del tranvía pues resulta bastante peligroso, dada la altura del mismo.

Desde Andaluces de Alcalá creemos firmemente en la transformación social de nuestra ciudad y entendemos que ésta no será posible mientras sigan existiendo bolsas de marginalidad como la que aquí se denuncia.



Andaluces de Alcalá, a 14 de junio de 2015.