lunes, 20 de julio de 2015

Asamblea de Alcalá ante el incremento en los gastos de la Corporación Municipal en 236.000 €

Asamblea de Alcalá exige la revocación del acuerdo tomado en el Pleno Extraordinario del pasado 14 de julio. Plantea la supresión de asesores y personal de confianza y una drástica reducción en el resto de partidas: concejales con plena dedicación, dietas y asignaciones a grupos. Estos cambios supondría un ahorro de 756.840 €, sin contar las cotizaciones a la Seguridad Social.


La anhelada y, con tanto trabajo, conseguida pérdida de la mayoría absoluta del PSOE en Alcalá, ha sido una luz de esperanza para poner un poco de cordura en la gestión municipal y acercar algo más la democracia a nuestro pueblo. Esperábamos una oposición firme y unida que visualizase una lección de ética ante la ciudadanía en este primer gran evite: los liberados, el personal de confianza y las dietas. Sin embargo, en el primer pleno del mandato que comienza, la totalidad de los partidos a excepción del voto en contra de Alcalá Puede, -que se nos antoja por otra parte, podían haber abandonado el pleno, renunciado a las asignaciones económicas y denunciado lo que se acordaba en él-, han abogado por seguir fielmente las directrices marcadas por el Sr. Gutiérrez Limones, muy al contrario de lo que se esperaba de ellos como representantes de la voluntad popular, que les solicitaba actuar como opositores a los abusos de poder y no como cómplices sumisos de estos.

Como siempre ha ocurrido en Alcalá, se vuelven a repetir los errores del pasado, tal vez creyéndose así mejor dotados para transformar la realidad, sin entender que ésta no es el fruto de más o menos concejales en el Pleno, o de asignación, sino de la conciencia de la gente organizada en la calle, un trabajo aún pendiente de hacer.

Partiendo del axioma de que cualquier persona que se dedique a una actividad profesional tiene derecho a exigir una remuneración, ¡faltaría más!, lo que no queda tan claro es que en las innumerables promesas electorales –más bien electoralistas- de los partidos “del cambio” se repetía, a modo de mantra, que la reducción de los gastos de la corporación en sueldos, personal de confianza y otras prebendas era vital. Y sin embargo, para el presente mandato el gasto no solo no se ha reducido, sino que además se ha incrementado en 236.000 € anuales a pesar de que el PSOE gobierne en minoría. ¿Podría alguien explicar este disparate?

El hecho de que sea el Equipo de Gobierno de nuestra ciudad a quien competa proponer las partidas presupuestarias para la remuneración de los partidos políticos y sus representantes, no exime de responsabilidad a la oposición en su aprobación. El voto favorable que supone un incremento del gasto por estos conceptos no puede escudarse en la excusa del mal menor, ni en que hasta ahora el alcalde no lleva a cabo los acuerdos plenarios y la forma de enfrentar el incumplimiento de éstos pase por un largo proceso contencioso-administrativo. No, no lo exime. Ni la distribución de fuerzas políticas es la misma que en la pasada legislatura, ni se puede iniciar esta con ese derrotismo de dar por consumados hechos que aún no han tenido lugar como es el incumplimiento del acuerdo plenario a priori o la prórroga de los presupuestos anteriores.

La responsabilidad y el fallo a la confianza de los/las alcalareños/as es doble por parte de la oposición. Por un lado, existe una contradicción manifiesta entre lo defendido en la campaña electoral y lo votado en el pleno. Y por otro, se echa en falta la unidad de acción de una oposición en bloque ante cuestiones tan relevantes como esta. Las dudas asaltan a la ciudadanía sobre los verdaderos motivos de este cambio de parecer.

Resulta cuanto menos inquietante que aquellas listas que levantaron más expectación, y que quizás no obtuvieron el resultado esperado, hayan sido las primeras en justificarse. Desde Asamblea de Alcalá consideramos que deberían haber actuado como oposición a fin de reducir este innecesario gasto, en lugar de justificar que parte de lo que reciban irá en forma de aportaciones a fines sociales, pues los fines sociales deben ser asumidos por la administración pública, y ahí es más que necesaria la reestructuración del gasto público y de los presupuestos municipales. Evidentemente la contundencia en la defensa de las propuestas programáticas de la oposición deja mucho que desear, más aún estando estrenando la legislatura. Esperemos que esta situación de desamparo en que se ha dejado a la esperanza de cambio  con el resultado plenario, no tenga continuidad, porque de ser así,  un gesto loable consistiría en la entrega de sus actas de concejales, dejando claro ante sus conciudadanos su coherencia política y personal. Todo lo demás deja la incómoda sensación de estar mintiendo.

Desde Asamblea de Alcalá exigimos la revocación del acuerdo tomado y retomar el estudio de otras propuestas, como por ejemplo la eliminación del “personal de confianza” o “asesores” sustituyéndolos por personal funcionario de la actual plantilla, lo que supondría un ahorro de 370.905 €. O propuestas como las planteadas en el Ayuntamiento de Cádiz, donde se pretende bajar la partida a los concejales con dedicación plena un 24%, en todo caso tres salarios mínimos interprofesionales como máximo, que nos supondría un ahorro 178.335,5 €; o rebajar la dieta por asistencia a pleno a 281,80, a la que los portavoces añadirán 150 €, un 50 % menos que en Alcalá, lo que nos supondría un ahorro de 39.600 €; reducir la partida a los grupos en un 5,5 % en base a la asignación del mandato anterior, en vez de subirla 45 %  como en Alcalá, que nos supondría unahorro de 28.000 €; o la eliminación de la asignación a cada concejal por importe de 450 € mensuales, que nos supondría un ahorro de 135.000 €. Estos son mínimos que, por otra parte, pueden aún reducirse. Cualquier acuerdo que no minore en más de un 50% lo aprobado en el Pleno, es una autentica vergüenza. Nuestra propuesta supone un ahorro de 756.840 €, que unido a las cuotas en Seguridad Social, se acercarían al millón de euros. Se trata en definitiva de mostrar coherencia, de entender el cargo público como un servicio y de poner por encima de todo el interés general de las/os vecinas/os.


Asamblea de Alcalá, a 19 de julio de 2015