sábado, 29 de noviembre de 2014

Algunas reflexiones críticas sobre el TTIP

El TTIP (Tratado Transatlántico sobre Comercio e Inversiones) es un acuerdo sobre libre comercio e inversión que está negociándose en secreto por la Unión Europea y Estados Unidos. Fue definido por el propio Barack Obama durante el discurso sobre el estado de la unión en febrero de 2013 y se prevé que su resultado culmine antes de las próximas presidenciales norteamericanas, previstas para 2015. Imperialismo en estado puro con tintes de acuerdo internacional para enmascarar los verdaderos intereses que se ocultan tras esa fachada.
El objetivo principal no es otro que eliminar las regulaciones que limitan los beneficios de las multinacionales. Y estas regulaciones no son otras que los derechos laborales, las normas que rigen el medio ambiente, la privacidad en internet, las garantías bancarias o las normas sobre seguridad alimentaria y el uso de productos químicos tóxicos. “Barreras” es cómo las llaman los paladines de la ortodoxia liberal, así que se trata de “eliminar barreras”, muy noble tarea para los prohombres que defienden a ultranza la “libertad de los mercados”.
En definitiva, el TTIP es otra vuelta de tuerca neoliberal. Supone la creación del marco jurídico internacional necesario para acometer nuevos avances para los mercados y así los mercaderes de paso hacen caja. Y esto no significa lo que parece sino que encubre la privatización de sectores estratégicos como la sanidad o la educación. Eliminar el principio de cautela de los estándares sobre seguridad alimentaria, liquidar la necesidad de permisos previos para comercializar sustancias químicas peligrosas, impedir el control de capitales o expandir el fracking, son algunos de los logros a alcanzar. Y todo de un solo golpe. Otra jugada maestra del capitalismo atlántico. Ninguna referencia a los pueblos y menos aún a quienes serán víctimas de su desarrollo: las clases populares.
Además de esto, se pronostica ya por sus propios impulsores efectos “prolongados y considerables” sobre el empleo que se proponen mitigar con fondos públicos como el Fondo Social Europeo. A nadie se le escapa que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte causó una pérdida neta de un millón de empleos en EE.UU. en vez de los prometidos cientos de miles de puestos de trabajo. Y esto casa a la perfección con la negativa de EE.UU. a ratificar los convenios de la OIT sobre negociación colectiva, libertad de asociación y derecho a organizarse.
De entre las novedades, destaca la posibilidad de que los inversores extranjeros puedan demandar a gobiernos soberanos frente a tribunales de arbitraje ad hoc. Justicia a la carta, que se llama. Y curiosamente, esto no parece entrañar problema alguno de soberanía como los generados por el pueblo escocés o catalán. Al contrario, se trata en definitiva de dotar de más y mejores herramientas a las empresas multinacionales para que amplíen su ámbito de negocio, incrementen sus beneficios y disparen sus cotas de poder a costa de lo que sea. Privatizar la justicia y convertirla así en un medio descarado a favor de los intereses de los poderosos no parece estar ya tan lejos. La tan esperada reforma del sistema judicial no va por donde algunos ingenuos pensábamos. Esta es la justicia de los vasallos y los señores. Se constata así la vuelta a los principios e instituciones jurídicas de la Edad Media.
El TTIP por eso se negocia en secreto. Y esto no es causal sino que está plenamente justificado. Quienes lo van a decidir quieren la impunidad de la opacidad. Y para eso sirven el Parlamento y la Comisión Europea. La foto de los líderes europeos con Barack Obama en la reunión australiana del G-20 deja bien claro quiénes defienden este acuerdo.
Por todo ello, desde Andaluces de Alcalá nos situamos frente al TTIP y llamamos a la ciudadanía a la denuncia de su procedimiento de elaboración. De igual manera, condenamos los efectos que se pretenden con el mismo. Como alternativa propugnamos unas relaciones y acuerdos internacionales basados en las necesidades de los pueblos y donde se reconozcan expresamente el derecho a la libre determinación de los pueblos y se atienda a las necesidades básicas de la mayoría de la población.


Andaluces de Alcalá, 30 de noviembre de 2014

domingo, 16 de noviembre de 2014

ANDALUCÍA y el TTIP

ANDALUCÍA y el TTIP
(Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión)

 Martes 2-Diciembre, 20h (Casa de la Cultura)

Intervienen:
Isidoro Moreno, Catedrático de Antropología Social US
Manuel Delgado, Catedrático de Economía Aplicada US
Nadia Becerra, Andaluces de Alcalá

Presenta y modera: Jesús Vergara, Andaluces de Alcalá

Organiza: Asamblea de Andalucía – Andaluces de Alcalá

viernes, 14 de noviembre de 2014

Andaluces de Alcalá denuncia el apoyo de la Junta a Burger King

El pasado día 7 la Junta de Andalucía hacía público el acuerdo alcanzado con Burger King para aumentar la presencia de la multinacional estadounidense en nuestra tierra. Este acuerdo, firmado por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, junto a la directora general para el Área Mediterránea de Burger King, Bianca Shen Leme, y el presidente de Megafood –empresa que desarrolla en exclusiva las nuevas franquicias de la cadena en Andalucía- prevé la apertura de cincuenta nuevos restaurantes de esta cadena en Andalucía entre 2014 y 2018, que se sumarían a los ciento veintinueve que ya existen y que representarían un aumento del 39% la presencia de este gigante de la comida basura en Andalucía.

Este acuerdo, que sin duda pone en cuestión el deseable compromiso de la Junta de Andalucía con la promoción de una alimentación sana y equilibrada, ha sido justificado por nuestros gobernantes por el hecho de que permitirá supuestamente la creación de aproximadamente mil doscientos empleos en los próximos cuatro año. Desde Andaluces de Alcalá, sin embargo, consideramos que no es permisible que la Junta promocione cualquier tipo de empleo para los andaluces, y mucho menos cuando dicho empleo se basa en la precariedad, los bajos salarios y la explotación más cruel. Conviene no olvidar en este sentido que, tal y como se ha demostrado sistemáticamente hasta la fecha, estas empresas de comida basura sólo han generado hasta la fecha empleo basura, caracterizado por la temporalidad, los bajos salarios y la extrema vulnerabilidad de los trabajadores.
El apoyo del gobierno de la Junta de Andalucía a Burger King es especialmente humillante por cuanto establece las condiciones para que la multinacional se beneficie de ayudas públicas, es decir: de dinero aportado por todas las andaluzas y andaluces. En este sentido, los responsables de Burger King ya han expresado abiertamente su deseo de acogerse al Bono de Empleo Joven de la Junta para las nuevas contrataciones previstas. Dicho bono joven consiste en una ayuda de 4.800 euros para jornada completa o 2.400 para jornada parcial, distribuida en 12 mensualidades, que permitirán así a esta multinacional ahorrar costes en la contratación a costa de los propios andaluces, que pasarán así a sufragar activamente el empleo basura en su propia tierra. Las víctimas de esta medida serán mayoritariamente jóvenes andaluces de entre 18 y 29 años, que se verán así conminados por su propio gobierno a elegir entre el empleo basura y el paro –y conviene recordar que la tasa de desempleo de esta población en Andalucía supera el 50%-.
No podemos olvidar, además, que más allá de que la expansión de Burger King pueda crear empleo –de mala calidad, insistimos-, paralelamente también destruirá empleo, en la medida en que afectará negativamente al comercio local, y muy especialmente a los negocios locales de restauración. Los propietarios particulares de bares y restaurantes sufrirán así las consecuencias de la competencia de este gigante, que además –conviene repetirlo- contará con el apoyo material y simbólico de ese gobierno de la Junta que, según se supone, debería estar al lado de los trabajadores andaluces.
En este punto, es importante denunciar con especial rotundidad la contradicción que este acuerdo representa para un gobierno que se autodenomina “de izquierdas”. El gobierno andaluz de PSOE e IU, que ha pretendido venderse como un contrapeso a la derecha del PP, sigue demostrando que no representa una alternativa creíble y que, más allá de aspectos superficiales, es perfectamente dócil –es incluso colaborador activo- para con los intereses de quienes siguen esquilmando nuestra tierra y precarizando nuestras vidas. Un gobierno que encabeza los recortes[1], que precariza la educación y la sanidad y que beneficia activamente a las multinacionales en perjuicio de los trabajadores andaluces no puede ser reconocido de izquierdas, y no merece la menor consideración por quienes creen realmente en la necesidad de un empleo digno y justo en nuestro país.
Desde Andaluces de Alcalá denunciamos el apoyo de la Junta de Andalucía a Burger King y apostamos por otra forma de economía para los andaluces. Seguimos creyendo que sin seguridad económica no puede haber democracia política. Y seguimos creyendo que el objetivo del gobierno andaluz debe ser fomentar el empleo de calidad, eliminando las condiciones que obligan a los andaluces a emigrar y erradicando los problemas de exclusión y marginalidad. Esto no se conseguirá financiando la contratación de las multinacionales de comida basura, sino apoyando desde el sector público un modelo de economía social que priorice el trabajo digno y la distribución justa de la riqueza. Se trata de no doblegarse ante las multinacionales, y de apoyar experiencias de economía social, de cooperativas y sociedades laborales. Se trata de no asfixiar a la pequeña empresa, sino de protegerla de la competencia salvaje de las multinacionales y de abonarle las deudas que aún se le deben. Se trata de evitar las Agencias Privadas de Contratación, las Empresas de Trabajo Temporal y, en general, todas aquellas fórmulas que han condenado a nuestra juventud al trabajo precario y desprotegido. Sólo cuando un gobierno andaluz asuma esta necesidad podrá ser considerado de izquierdas. Mientras tanto, seguirá siendo un cómplice activo de la precarización y la exclusión que hoy continúan golpeando a la mayoría de los andaluces.



Andaluces de Alcalá, 14 de Noviembre de 2014

[1] http://andalucesdealcala.blogspot.com.ar/2013/08/asamblea-de-andalucia-frente-los.html
   http://andalucesdealcala.blogspot.com.ar/2014/08/andaluces-de-alcala-por-una-educacion.html