viernes, 14 de noviembre de 2014

Andaluces de Alcalá denuncia el apoyo de la Junta a Burger King

El pasado día 7 la Junta de Andalucía hacía público el acuerdo alcanzado con Burger King para aumentar la presencia de la multinacional estadounidense en nuestra tierra. Este acuerdo, firmado por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, junto a la directora general para el Área Mediterránea de Burger King, Bianca Shen Leme, y el presidente de Megafood –empresa que desarrolla en exclusiva las nuevas franquicias de la cadena en Andalucía- prevé la apertura de cincuenta nuevos restaurantes de esta cadena en Andalucía entre 2014 y 2018, que se sumarían a los ciento veintinueve que ya existen y que representarían un aumento del 39% la presencia de este gigante de la comida basura en Andalucía.

Este acuerdo, que sin duda pone en cuestión el deseable compromiso de la Junta de Andalucía con la promoción de una alimentación sana y equilibrada, ha sido justificado por nuestros gobernantes por el hecho de que permitirá supuestamente la creación de aproximadamente mil doscientos empleos en los próximos cuatro año. Desde Andaluces de Alcalá, sin embargo, consideramos que no es permisible que la Junta promocione cualquier tipo de empleo para los andaluces, y mucho menos cuando dicho empleo se basa en la precariedad, los bajos salarios y la explotación más cruel. Conviene no olvidar en este sentido que, tal y como se ha demostrado sistemáticamente hasta la fecha, estas empresas de comida basura sólo han generado hasta la fecha empleo basura, caracterizado por la temporalidad, los bajos salarios y la extrema vulnerabilidad de los trabajadores.
El apoyo del gobierno de la Junta de Andalucía a Burger King es especialmente humillante por cuanto establece las condiciones para que la multinacional se beneficie de ayudas públicas, es decir: de dinero aportado por todas las andaluzas y andaluces. En este sentido, los responsables de Burger King ya han expresado abiertamente su deseo de acogerse al Bono de Empleo Joven de la Junta para las nuevas contrataciones previstas. Dicho bono joven consiste en una ayuda de 4.800 euros para jornada completa o 2.400 para jornada parcial, distribuida en 12 mensualidades, que permitirán así a esta multinacional ahorrar costes en la contratación a costa de los propios andaluces, que pasarán así a sufragar activamente el empleo basura en su propia tierra. Las víctimas de esta medida serán mayoritariamente jóvenes andaluces de entre 18 y 29 años, que se verán así conminados por su propio gobierno a elegir entre el empleo basura y el paro –y conviene recordar que la tasa de desempleo de esta población en Andalucía supera el 50%-.
No podemos olvidar, además, que más allá de que la expansión de Burger King pueda crear empleo –de mala calidad, insistimos-, paralelamente también destruirá empleo, en la medida en que afectará negativamente al comercio local, y muy especialmente a los negocios locales de restauración. Los propietarios particulares de bares y restaurantes sufrirán así las consecuencias de la competencia de este gigante, que además –conviene repetirlo- contará con el apoyo material y simbólico de ese gobierno de la Junta que, según se supone, debería estar al lado de los trabajadores andaluces.
En este punto, es importante denunciar con especial rotundidad la contradicción que este acuerdo representa para un gobierno que se autodenomina “de izquierdas”. El gobierno andaluz de PSOE e IU, que ha pretendido venderse como un contrapeso a la derecha del PP, sigue demostrando que no representa una alternativa creíble y que, más allá de aspectos superficiales, es perfectamente dócil –es incluso colaborador activo- para con los intereses de quienes siguen esquilmando nuestra tierra y precarizando nuestras vidas. Un gobierno que encabeza los recortes[1], que precariza la educación y la sanidad y que beneficia activamente a las multinacionales en perjuicio de los trabajadores andaluces no puede ser reconocido de izquierdas, y no merece la menor consideración por quienes creen realmente en la necesidad de un empleo digno y justo en nuestro país.
Desde Andaluces de Alcalá denunciamos el apoyo de la Junta de Andalucía a Burger King y apostamos por otra forma de economía para los andaluces. Seguimos creyendo que sin seguridad económica no puede haber democracia política. Y seguimos creyendo que el objetivo del gobierno andaluz debe ser fomentar el empleo de calidad, eliminando las condiciones que obligan a los andaluces a emigrar y erradicando los problemas de exclusión y marginalidad. Esto no se conseguirá financiando la contratación de las multinacionales de comida basura, sino apoyando desde el sector público un modelo de economía social que priorice el trabajo digno y la distribución justa de la riqueza. Se trata de no doblegarse ante las multinacionales, y de apoyar experiencias de economía social, de cooperativas y sociedades laborales. Se trata de no asfixiar a la pequeña empresa, sino de protegerla de la competencia salvaje de las multinacionales y de abonarle las deudas que aún se le deben. Se trata de evitar las Agencias Privadas de Contratación, las Empresas de Trabajo Temporal y, en general, todas aquellas fórmulas que han condenado a nuestra juventud al trabajo precario y desprotegido. Sólo cuando un gobierno andaluz asuma esta necesidad podrá ser considerado de izquierdas. Mientras tanto, seguirá siendo un cómplice activo de la precarización y la exclusión que hoy continúan golpeando a la mayoría de los andaluces.



Andaluces de Alcalá, 14 de Noviembre de 2014

[1] http://andalucesdealcala.blogspot.com.ar/2013/08/asamblea-de-andalucia-frente-los.html
   http://andalucesdealcala.blogspot.com.ar/2014/08/andaluces-de-alcala-por-una-educacion.html

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