lunes, 23 de junio de 2014

Andaluces de Alcalá: sobre la incineración de residuos y Portland Valderrivas (II)

En 2012 se emitieron en el Estado español 343,9 millones de toneladas CO2 a la atmósfera, un 1,9% menos que el año anterior, un descenso debido sin lugar a dudas a la crisis económica. Si tomamos los datos publicados por WWF,[1] que tienen como  base 1990, año que toma como referencia el Protocolo de Kioto[2] para cumplir el objetivo de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro planeta, éstas se han venido incrementado una media del 24,5% anual.[3]


La fabricación de cemento es una de las actividades industriales que generan más emisiones de gases de efecto invernadero, y esto de varias formas: consumo de electricidad (molienda de minerales y clínker), descarbonatación de la roca caliza y quema de combustibles fósiles (extracción y transporte de las materias primas, funcionamiento del horno, precalcinación, etc).[4] Si, como pretende el sector, añadimos la “valorización” de residuos como combustible, tendríamos que añadir el llamado "turismo de residuos": transporte de cientos de miles de toneladas de una zona a otra, que conlleva malos olores, emisiones de gases, ruidos, saturación de carreteras con grandes camiones, la dificultad de controlar las múltiples sustancias que se generan en la utilización de una cantidad tan amplia de desechos, el problema de las cenizas y, lo que es más importante, la extracción y procesado de nuevas materias primas necesarias para mantener el actual ritmo de consumo irracional de nuestra sociedad.[5]

Según el sector cementero andaluz, en 2011 emitió 3.078.066 toneladas de CO2. Y aunque la producción se ha visto reducida por la ausencia de obra civil y pública, “la cantidad total ha evolucionado conforme a una ratio constante de 0,86t de CO2 por cada tonelada de clínquer producido”. Dato que desmiente toda la propaganda “verde” del sector. Otras cifras de interés, relacionadas con la emisión de contaminantes derivados de la producción de cemento en Andalucía son: 6.604t óxidos de nitrógeno; 156t óxido de azufre  y 100,21t partículas.[6]

Apostar por la incineración de residuos en contraposición a la prevención, reutilización, reciclaje y compostaje, no es una necesidad real de la ciudadanía. El sector cementero, en estos momentos,  dispone de una capacidad de producción sobredimensionada. Más bien estamos ante su reconversión en plantas incineradoras, política que respalda el Estado para aproximarse a los objetivos de la Directiva Marco de Residuos de la UE: 2008/98, y vía de escape que no tiene en consideración el daño medioambiental y a la salud de las personas, a pesar de que hay multitud de estudios científicos que ponen en evidencia la relación entre el aumento de la morbilidad y mortalidad por diversos tipos de cánceres y la cercanía a incineradoras de residuos. Así lo demuestra el informe titulado “La mortalidad por cáncer en ciudades situadas en las proximidades de incineradoras e instalaciones para la recuperación o eliminación de residuos peligrosos” elaborado por el Área de Epidemiología Ambiental y Cáncer, Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III.[7]

En este contexto es donde se enmarca la pretensión de Pórtland Valderrivas de incinerar 292.000 toneladas de residuos en su planta de Alcalá de Guadaíra. Pórtland es la multinacional más importante del sector cementero en España, con un 22,7% de cuota de mercado en 2009.[8]

Detrás de Pórtland Valcerriva, controlando el 78% del capital,[9] se encuentra Fomento de Construcciones y Contratas, S.A. (FCC) , con sede en Barcelona, empresa que tiene la concesión de la recogida de basuras de gran parte del Estado español. Su accionista mayoritario es Esther María Koplowitzquien compagina los cargos de vicepresidenta primera y miembro del Consejo de Administración de FCC , con el de vicepresidenta y miembro del consejo de administración de Cementos Portland Valderrivas, entre otros muchos cargos. En mayo de 2013[10] se le otorgó, por el Consejo de Ministros, la Gran Cruz de la Orden Civil al Mérito Ambiental.[11] Y como dato anecdótico, debe saberse que el consejo de administración de Portlad, mientras abría ERE en sus plantas, se subió el sueldo un 16% en 2013.[12]

Andaluces de Alcalá no está en contra de los trabajadores del sector cementero. Todo lo contrario: estamos a favor del mantenimiento de los puestos de una forma sostenible y de la protección del medio ambiente en general y de la salud de la ciudadanía en particular.

Andaluces de Alcalá, 23 de junio de 2014



[2] http://unfccc.int/resource/docs/convkp/kpspan.pdf
[3] http://awsassets.wwf.es/downloads/informe_de_emisiones_de_gei_en_espana_1990_2012.pdf
[5] http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/2899654/03/11/MConsejeria-rechaza-una-peticion-formal-de-traslado-de-basura-de-Napoles-a-Jerez-de-la-Frontera.html#.Kku8bEnFlxe9xAO
[8] y una de las primeras del mundo, con 15 fábricas de cemento, 170 plantas de hormigón, 63 canteras y 18 plantas de fabricación de mortero. Tiene capacidad para producir 18,8 millones de toneladas de cemento.
[9] http://labolsa.com/empresas/cementos-portland
[10] http://es.wikipedia.org/wiki/Esther_Koplowitz
[11] http://es.wikipedia.org/wiki/Esther_Koplowitz
[12] Europa Press 20 de marzo de 2014 https://es.finance.yahoo.com/noticias/cementos-portland-fcc-eleva-16-remuneraci%C3%B3n-consejo-llegada-115617319--sector.html Según se aprecia en el informe de remuneración remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el nuevo presidente de Cementos Portland y antiguo consejero delegado de Cemex en España recibió 663.000 euros por el desempeño de sus funciones durante el pasado ejercicio.

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