jueves, 5 de junio de 2014

Andaluces de Alcalá: sobre la incineración de residuos y Portland Valderrivas (I)


El pasado mes de marzo, el denominado Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC) [1] emitió un informe elaborado por 235 expertos donde se advierte a los gobiernos y organismos internacionales, que “sólo un gran cambio institucional y tecnológico, acompañado de inversiones sustanciales, puede contener la subida de las temperaturas por debajo de los dos grados”, precisando que “tan sólo quedan 15 años para hacer ese esfuerzo intenso antes de que detener el cambio climático sea tremendamente costoso y sus consecuencias desastrosas”. 
Este consenso generalizado de la comunidad científica confirma lo que la mayoría de los grupos ecologistas y otras muchas organizaciones sociales venimos denunciando persistentemente: la sostenibilidad ecológica de la vida es incompatible con el actual modelo de desarrollo basado en la producción irracional de bienes materiales, muchos de los cuales no necesitamos, o bien son socialmente dañinos o superfluos. Por el contrario, sería más consecuente apostar por la mejora de las condiciones de vida: el trabajo, la salud, la democracia o la cultura, aspectos mucho más necesarios para los ciudadanos. La forma en la que tratemos los residuos tiene mucho que ver con todo esto. 
La Directiva Marco de Residuos de la UE: 2008/98, aparentemente, se hace eco de la grave situación y apuesta claramente por una jerarquía de gestión de residuos: prevención en origen, reutilización, reciclado, valorización energética y, finalmente, la eliminación. [2] En este mismo sentido, el Gobierno español, entre otras, aprobó la Ley 22/2011 de Residuos y suelos contaminados . [3]
No obstante, los datos oficiales de Eurostat correspondientes a 2012[4] recogen que en la UE se recicla o composta el 42%, de los residuos, mientras que en el Estado español tan solo el 27%; mientras que en la UE se arroja al vertedero el 34 %, en el Estado español se arroja un 63%; y se incinera o valoriza el 24 %, frente al 10% en el Estado español. 
Si tomamos como ciertos los datos oficiales de Eurostar, la UE se encuentra lejos de cumplir la Directiva 8/2008, ya que el 58% de los residuos producidos se arrojan al vertedero o se incineran. Las estadísticas oficiales muestran que los grandes generadores de residuos son, al mismo tiempo, grandes incineradores: Alemania y Austria (35%), Dinamarca y Suecia (52%), Francia (33%), Holanda (49%), ...[5] Por otra parte, estudios de universidades y ONGs [6] denuncian que de los cerca de 8 millones de toneladas de residuos tecnológicos producidos en la UE, casi un 75% de ellos terminan en África o Asia sin ninguna medida de control. 
Aunque tradicionalmente en la Unión Europea la incineración de residuos ha sido considerada como una forma de eliminación de los mismos, últimamente se ha abierto la posibilidad de considerarla como una técnica de recuperación, en lugar de eliminación. Esto está relacionado con una involución en materia medioambiental que contemplamos en las nuevas regulaciones o actitudes, cuyo exponente más destacado es el Estado español: Ley de Costas, Aznalcóllar, instalación de antenas de telefonía móvil, parques naturales, fracturación hidráulica o fracking, incineración de residuos en cementeras y un largo etc. Hay una apuesta clara por priorizar las cuestiones económicas inmediatas sobre las consideraciones medioambientales y de sostenibilidad.
En este contexto, la capacidad del Parlamento Europeo a la hora de legislar para revertir este proceso involutivo, es fundamentalmente estética. Es cierto que tras el tratado de Lisboa la institución ha asumido competencias de colegislador en un número importante de cuestiones. No obstante, como establece el artículo 289 [7] del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), el procedimiento legislativo ordinario sólo puede dar comienzo a iniciativa de la Comisión, que debe dirigir la propuesta al Parlamento y al Consejo, verdadero poder dentro de la UE. No obstante, al menos de palabra, se quiere corregir esta situación en el 2020 y cumplir con la pirámide propuesta. ¿Alguien se lo cree?


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