martes, 14 de enero de 2014

Andaluces de Alcalá ante el programa Andalucía Orienta y la culpabilización de los parados.

En los últimos días, el gobierno municipal ha anunciado a bombo y platillo la obtención de 54.000 euros para el desarrollo del programa Andalucía Orienta en Alcalá. Afirman nuestros gobernantes que este programa, cofinanciado por el Servicio de Andaluz de Empleo y el Fondo Social Europeo, conseguirá facilitar la inserción laboral de los alcalareños mediante la orientación profesional y el asesoramiento personalizado.
Desde Andaluces de Alcalá tenemos serias dudas respecto a la eficacia real que ha supuesto la puesta en marcha de este tipo de iniciativas en Andalucía. La implementación de estos programas, tan espectaculares de cara a la galería, no se ha traducido en una reducción significativa del desempleo. Por el contrario, su desarrollo ha coincidido, durante los últimos veinte años, con un aumento del paro inaudito: Alcalá de Guadaíra tenía poco más de cuatro mil parados en 1992, y hoy supera los catorce mil. En los últimos veinte años el desempleo se ha triplicado en nuestra ciudad, y los programas de formación y asesoramiento han contribuido bien poco a frenar esta sangría.
Pero además, desde nuestro colectivo contemplamos con preocupación los planteamientos políticos que están en la base del programa Andalucía Orienta. Este programa se marca como objetivos principales:
- Mejorar el conocimiento de los demandantes de empleo sobre las demandas actuales del mercado laboral.
- Optimizar las capacidades y potencialidades de los desempleados para un mejor aprovechamiento de la oferta laboral.
- Generar proyectos de búsqueda activa de empleo estableciendo itinerarios personalizados de inserción.
- Mejorar el conocimiento y el dominio de las técnicas de búsqueda de empleo.
- Capacitar para enfrentar con mayor probabilidad de éxito las entrevistas de selección de personal.
- Fomentar la motivación para la búsqueda de empleo y aumentar la autoestima de las personas desempleadas.
- Informar, orientar y apoyar las iniciativas de autoempleo.
Como se observa, todos y cada uno de estos objetivos presuponen que las personas desempleadas no tienen trabajo “porque no saben buscarlo” o “porque no lo buscan suficientemente bien”. Una vez más observamos como el Gobierno Andaluz pone la responsabilidad de la búsqueda de empleo del lado de los trabajadores en todos y cada uno de los llamados “programas de fomento del empleo”. En este caso, ni uno solo de los objetivos de este programa cuestiona la política de despidos de las empresas, ni plantea ningún tipo de obligación a los empresarios para con la contratación y la creación de empleo digno. Por el contrario, se insiste permanentemente en el papel del trabajador; es el trabajador quien debe aprender a buscar el empleo, quien debe adecuarse a la demanda del mercado, quien debe aprender técnicas de búsqueda y quien debe motivarse para encontrar trabajo. Se da así por supuesto que el que está parado lo está porque no sabe buscar, porque no quiere adaptarse, porque no quiere formarse o porque le falta motivación. Se trata, en definitiva, de culpabilizar al parado; de presentarlo ante la sociedad como el máximo responsable de su propio drama.
Desde nuestro colectivo mostramos un rechazo frontal a este discurso. Consideramos que el aumento del desempleo en nuestra tierra no se debe a la falta de formación de los parados ni a su poca motivación. El problema real es que se está destruyendo empleo. El problema es que hoy los propietarios del dinero no necesitan dar empleo a sus vecinos para aumentar su propia riqueza: les basta con llevarse su dinero a otra parte o especular en los mercados financieros. Es este contexto el que explica que hoy más de un tercio de los alcalareños se vean expulsados del mercado laboral: el mercado laboral ya no los necesita, y seguirá sin necesitarles por mucho que se formen.
Es preciso denunciar el discurso neoliberal que culpabiliza a los parados de su propia tragedia. Y es urgente denunciar las verdaderas razones del aumento del desempleo. En Alcalá destacan entre estas razones la destrucción sistemática del tejido industrial -cierres de Flex, Gillette, Roca, etc.-, la asfixia del pequeño comercio frente a la competencia desleal de las grandes superficies –Eroski, Makro, etc.- y la connivencia institucional con un modelo de crecimiento especulativo que ha desaparecido con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.
Desde Andaluces de Alcalá consideramos que para acabar con el paro es preciso implementar medidas estructurales. En ocasiones anteriores ya hemos planteado propuestas como:
- Priorizar la dignidad de las personas y reforzar los derechos de los desempleados a través de la inversión pública.
- Establecer restricciones a la apertura de grandes superficies y fomentar activamente el comercio local.
- Impulsar una cooperativa local de servicios financieros.
- Constituir un fondo municipal de inversiones sociolaborales para participar en sociedades mixtas que generen empleo en la localidad.
- Desarrollar cooperativas agroalimentarias e industriales locales como alternativa laboral a los desempleados.
La formación y la orientación debe ir encaminada al desarrollo de las iniciativas enunciadas y otras basadas en el desarrollo de los propios recursos o potencialidades endógenas.
Sólo este tipo de medidas pueden contribuir a generar un modelo económico incluyente, que dé cabida a las necesidades de trabajo de los alcalareños. El discurso de la formación, mientras tanto, continúa demostrando su ineficacia y culpabilizando a los parados de su propia situación.


Andaluces de Alcalá, a 14 de enero de 2014.

1 comentario:

ADRIAN SERRANO dijo...

Interesante razonamiento, pero también desafortunado. Los programas de orientación se vienen desarrollando desde el Fondo Social Europeo. Estos programas sirven para asesorar, "nada más". Si algún político se quiere colgar medallas, que se informe mejor. Segundo estos programas se financian por la Unión Europea no con los presupuestos nacionales.
Además que son los únicos que tienen que cumplir objetivos y están como trabajadores de ayuntamientos.
Respeto al máximo vuestros comentarios pero también no debemos culpar a los orientadores de que hacen mal su trabajo porque son los únicos en la administración pública obligados a trabajar de esta condición.

Adrián desde Arahal.