domingo, 15 de diciembre de 2013

Andaluces de Alcalá ante el deterioro de los Derechos Humanos en nuestro pueblo (*)

El pasado viernes 13 de diciembre fue celebrada en la Casa de la Cultura de Alcalá de Guadaíra una mesa redonda sobre Derechos Humanos. En ella participaron Juan Antonio Velasco (Escolares sin Fronteras - Solidarios con Togo), Antonio José Muñoz (Cáritas), Miguel Castro (Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui) y Pastora Filigrana (Grupo 17 de Marzo - Sociedad andaluza de Juristas para la Defensa de los DD.HH. individuales y colectivos).
En el transcurso de esta mesa redonda, se reflexionó en profundidad sobre el estado actual de los Derechos Humanos en el mundo, y muy especialmente en nuestra localidad. En este sentido, los invitados expresaron su especial preocupación por el aumento de la pobreza y la exclusión social en Alcalá de Guadaíra. Igualmente, subrayaron la necesidad de reaccionar frente a una situación injusta que cada vez afecta a más familias y de una forma más cruel.
Desde Andaluces de Alcalá, se desea agradecer a todo los participantes su asistencia, y muy especialmente a los cuatro conferenciantes invitados. Además, se desea animar a toda la ciudadanía alcalareña a organizarse activamente en defensa de los Derechos Humanos para todas/os.


(*) NOTA: apenas unas horas más tarde de la celebración de este acto, fue conocido en Alcalá el lamentable fallecimiento de tres personas de una misma familia -según apuntaban las primeras noticias de prensa- como consecuencia de una intoxicación alimentaria. Desde Andaluces de Alcalá se desea mostrar las condolencias y respeto a los familiares de las personas afectadas por tal trágico suceso. Y a su vez se desea insistir, una vez más, en la importancia de generar mecanismos que neutralicen las causas de pobreza y exclusión social, para garantizar el respeto de los Derechos Humanos, sobre todo de la población más vulnerable.



Andaluces de Alcalá, a 15 de diciembre de 2013.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Andaluces de Alcalá frente a la precarización de los derechos de la ciudadanía.

El 10 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos. Se trata ésta de una buena ocasión para reflexionar, desde Alcalá, sobre el estado actual de nuestros derechos fundamentales: aquellos que consideramos básicos para garantizar nuestra dignidad como personas. En este sentido, desde Andaluces de Alcalá observamos con preocupación que, desde el inicio de la crisis económica, hemos experimentado un serio retroceso en materia de derechos individuales y colectivos.
Hace apenas dos meses, la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social publicó el informe Pobreza 3.0. La pobreza avanza. En este informe se denuncia que actualmente más de tres millones y medio de andaluces, el 40% del total, viven en el círculo de la pobreza. Casi la mitad de la población tiene problemas graves para asumir gastos imprevistos, y el 12% no puede evitar retrasos en el pago de servicios básicos como la luz, el agua o la hipoteca. El 66% de los escolares andaluces tienen problemas para acceder a recursos educativos básicos como el ordenador, la calculadora o los propios libros de texto. Y entre los adultos, el drama de la pobreza se refleja hoy en las ejecuciones hipotecarias, donde Andalucía se sitúa a la cabeza y que incluyen la materialización de 13.638 desahucios sólo en el año 2012. Hoy nos encontramos por tanto ante una situación de emergencia social, que exige de las instituciones públicas un compromiso especial con los derechos de la ciudadanía.
Sin embargo, hoy los gobiernos parecen haber renunciado definitivamente a ejercer como garantes de la igualdad de derechos. Por el contrario, estos gobiernos contribuyen activamente a construir un modelo de sociedad excluyente y terriblemente desigual, a través de recortes a nuestras prestaciones sociales y a nuestros servicios públicos. Hasta ahora, los recortes han afectado seriamente a sectores estratégicos, como la educación –subida de tasas, reducción de becas, aumento de la ratio de alumnos, despido de personal contratado-; la sanidad –cierre de centros hospitalarios, retiro de medicamentos de la financiación pública, aumento en las listas de espera, reducción de la cobertura a personas inmigrantes-; el empleo público –recortes de sueldo a empleados públicos, eliminación de empresas públicas, despidos masivos-; las ayudas sociales –a jóvenes en paro, a mayores, a personas inmigrantes, a familiares de dependientes-; y la investigación –eliminación de contratos postdoctorales, reducción en la financiación a proyectos de investigación y en la tasa de reposición de científicos-. También han sido recortadas las pensiones y las prestaciones a desempleados, y paralelamente ha sido ajustada la legislación laboral para permitir una precarización de los salarios y de las condiciones de trabajo. Todo ello contribuye a deteriorar una situación en la que derechos básicos, como el de tener una vivienda, un empleo digno y unos servicios públicos de calidad se ven seriamente amenazados.
Pero no sólo la crisis económica y los recortes amenazan los derechos de la ciudadanía. En las últimas semanas, además, constatamos el despliegue de una estrategia de represión legal contra las libertades cívicas, y concretamente contra el derecho de las personas a ejercer la crítica social. En este sentido, resulta preocupante el anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 29 de noviembre, y claramente orientado a criminalizar la protesta ciudadana. Esta ley recoge nada menos que siete tipos de infracciones “muy graves” -sancionadas con multas de 30.001 a 600.000 euros-, treinta y un tipos de infracciones graves –sancionadas con multas de 1.001 a 30.000 euros- y veinte infracciones leves -sancionables con multas de 100 a 1.000 euros-. Entre las infracciones muy graves se incluyen ciertas formas de reunión y manifestación no comunicadas, mientras que serán consideradas graves, entre otras, las concentraciones de resistencia a los desahucios o las “ofensas o ultrajes a España”. Todas estas medidas contribuyen sin duda a recortar los derechos de la ciudadanía a la expresión democrática de su voluntad política. Los mismos que posibilitaron los recortes salariales, esos mismos que ejecutaron los recortes en servicios públicos, ejecutan ahora peligrosos recortes contra las libertades ciudadanas básicas.
Desde Andaluces de Alcalá, queremos denunciar este proceso de precarización de los derechos de la ciudadanía. Nuestros derechos son precarizados cuando el modelo económico imposibilita el acceso a recursos básicos; pero también cuando los gobernantes recortan la cobertura de nuestros servicios públicos esenciales y, por supuesto, cuando intentan criminalizar y reprimir la protesta social. Frente a esta agresión a nuestros derechos, animamos a la ciudadanía a organizarse y a defenderlos conjuntamente.
Hoy existen en nuestro entorno ejemplos concretos de personas y organizaciones que luchan todos los días por la defensa efectiva de los Derechos Humanos. Frente al aumento de la pobreza, los voluntarios de Cáritas trabajan para paliar las necesidades básicas de las familias más humildes de nuestros pueblos y ciudades. Frente a los recortes en las libertades públicas, el Grupo 17 de Marzo apoya y asesora a asociaciones y movimientos sociales. Otros colectivos exportan su solidaridad a tierras lejanas, tratando de ayudar a quienes más sufren. Es el caso de Solidarios con Togo, que a través del programa “Escolares Sin Fronteras” ha conseguido que los estudiantes, profesores y padres y madres de alumnos alcalareños se involucren activamente en los problemas educativos de países africanos como Togo y Benín. Igualmente ejemplar resulta el trabajo de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui, comprometida desde hace más de veinte años con los derechos de este pueblo, y que cada año trae hasta nuestro pueblo a niños que padecen los terribles efectos de la pobreza y la violencia.

Para reflexionar conjuntamente sobre el estado actual de los Derechos Humanos en Alcalá, en Andalucía y en el resto del mundo, Andaluces de Alcalá invita a toda la ciudadanía a una Mesa Redonda que tendrá lugar este viernes 13 de diciembre en la Casa de la Cultura, a partir de las 19,30.


Andaluces de Alcalá, a 11 de diciembre de 2013.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Otro 4 de Diciembre en el que seguimos en pie.

Aunque a veces nos parezca desalentador, como andaluces y andaluzas que somos de conciencia y de compromiso, no nos cansaremos nunca de recordar cada año al Pueblo Andaluz aquellos 4 de Diciembre que nos han marcado como colectividad consciente y nos han preñado de esperanzas en ese futuro mejor que seguimos pensando que aún está por venir.
Esta vez no nos vamos a remontar al 4-D de 1868, que lejos queda ya aunque las reivindicaciones siguen siendo prácticamente las mismas, sino que sólo queremos hablar del 4-D de 1977, ese día en que todo nos pareció posible: democracia, libertad y autonomía; para conseguir trabajo, dignidad y empoderamiento, unos términos últimamente muy en boga precisamente por que cada vez se alejan más de las manos de la ciudadanía.
Y queremos recordar ese 4-D porque queremos recordarle a esta ciudadanía que efectivamente una vez fue posible, que una vez tuvimos cerca todo eso precisamente porque ésta se organizó, porque luchó, y porque tuvo muy claro cuales eran las metas que debía conseguir… hasta que llegó el engaño de nuestra clase política y el posterior adormecimiento.
Hoy está más claro que nunca que debemos despertar de ese adormecimiento. El paraíso que nos vendieron para que diéramos la espalda a aquellas metas, y sobre todo desde la caída –más bien demolición- del Muro de Berlín y la consolidación del monopolio de un solo bloque político-económico mundial, ha demostrado que no era más que un gran espejismo que escondía tras de si paro, emigración, miseria, deslocalización de empresas, privatización de los servicios públicos, y retroceso en las pocas conquistas sociales que tanto trabajo nos había costado lograr tras décadas de penurias.
No vamos a comenzar de nuevo con los tediosos datos estadísticos, pero los índices que manejamos en Andalucía de paro (sobre todo entre los jóvenes y las mujeres), de fracaso escolar, de pobreza absoluta, de marginación social, y hasta de malnutrición, son más que suficientes para que el Pueblo Andaluz despierte en este principio del siglo XXI, que se suponía iba a ser el siglo de la libertad.
Podemos y debemos intentarlo, mediante la organización y coordinación de las personas con las personas y mediante la cercanía. Aquí mismo en Alcalá contamos con ejemplos de iniciativas ciudadanas que nos dan ejemplo cada día: de lucha por nuestro entorno más inmediato (Sociedad Ecologista Alwadi-ira), de producción y consumo responsable (La Alacena, La Talega, o los diversos huertos ecológicos existentes), de información independiente (La Voz de Alcalá), de sindicalismo de base y comprometido (Sindicato Andaluz de Trabajadores), e incluso desde la cultura popular y de barrio (Plataforma Cultural Alcalareña).
Este 4-D, por tanto, sólo queremos animar a los alcalareños y alcalareñas para que salgan a la calle, para que se organicen, para que recuerden que codo con codo, que hombro con hombro, y que un paso tras de otro, la ciudadanía y los pueblos son capaces de conseguir cosas, por ellos y por la Humanidad:
¡Andaluces, levantaos, pedid tierra y libertad…!


Andaluces de Alcalá, a 5 de diciembre de 2013