miércoles, 21 de agosto de 2013

Asamblea de Andalucía* frente a los recortes de la Junta de Andalucía en el empleo público

Andalucía ha perdido, sólo en el último año, un total de 16.343 empleados en su Administración, sin contar a las empresas públicas. Se trata de un recorte del 6,4% del total del personal contratado. Son datos recogidos en el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, publicación
editada periódicamente por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. En el último número de este boletín[1], que recopila información actualizada sobre el número de efectivos al servicio de la Administración, aparece incluye un dato de especial trascendencia para las andaluzas y andaluces en el momento actual: el gobierno de la Junta de Andalucía se encuentra hoy a la cabeza de los recortes de empleo público[2]. Sólo la Comunidad Autónoma de Murcia, cuya población total es muy inferior a la de Andalucía, ha despedido a más empleados públicos en términos porcentuales.
Los recortes de la Junta de Andalucía implican la pérdida del empleo para miles de andaluces. Pero además implican, para todos, un serio deterioro de los servicios públicos. En este punto, los datos reflejados en el citado boletín estadístico son especialmente preocupantes. Pues de los más de 16.000 empelados públicos que la Junta despidió en 2012, el 88% de ellos trabajaba en los sectores de educación y sanidad.Es decir, que no sólo se ha recortado en los servicios públicos: se ha recortado en aquellos servicios que más directamente afectan a la ciudadanía, y que tradicionalmente han sido considerados estratégicos para compensar las desigualdades y garantizar la cohesión social. Así,en la docencia no universitaria –colegios de primaria, centros de educación secundaria y de formación profesional fundamentalmente- se ha despedido a 7.414 profesionales, pasando de 115.567 empleados a 108.153. Estos recortes en ecuación han afectado particularmente a los trabajadores interinos, que han sido despedidos en un número superior a los 4.500. En cuanto a los recortes en sanidad, éstos han sido aún mayores: un 7,3% de los trabajadores andaluces de este sector han perdido su empleo.
Los recortes de la Junta de Andalucía resultan especialmente dolorosos. No sólo engrosan las filas del paro; no sólo debilitan y empobrecen la red de servicios públicos: además desmontan el discurso político de la propia Junta de Andalucía. No se puede reivindicar un discurso de izquierdas y recortar tanto como el que más. El llamado “pacto progresista” (PSOE+IU) queda desmentido por unos recortes que, más allá de la palabrería, colocan al gobierno de la Junta en una incómoda posición de servilismo a los dictados políticos neoliberales. El argumento del “imperativo legal” cae por su propio peso: en una situación de emergencia social, un gobierno de izquierdas no puede debilitar los servicios públicos. Y mucho menos, concentrar los recortes en los sectores de educación y sanidad.
Desde Asamblea de Andalucía mostramos nuestro rechazo frontal a los recortes al empleo público, vengan de donde vengan. Consideramos que estos recortes son ineficaces y son injustos:
Son ineficaces porque son incoherentes con las causas de esta crisis. Frente a la estafa financiera, la única salida pasa por imponer controles al capital financiero, por un sistema impositivo realmente redistributivo y, en definitiva, por obligar a devolver el dinero a aquéllos que se lo llevaron. Resulta obvio que despedir a empleados públicos no contribuirá a alcanzar estos objetivos. Por el contrario, al recortar en el empleo público se asume el discurso neoliberal: ése que afirma que nuestro modelo de bienestar social es insostenible y que, por tanto, la crisis tiene que implicar sacrificios para toda la ciudadanía. Ese mismo discurso que, cuatro años después de comenzar la crisis, continúa empobreciéndonos y precarizando nuestras vidas. La Junta de Andalucía se manifiesta formalmente contraria a este discurso, pero los datos presentados demuestran que lo asume en la práctica y lo ejecuta sin concesiones.
Pero además de ineficaces, estos recortes son además una medida profundamente injusta. Los recortes perjudican al conjunto de la población al deteriorar los servicios públicos, y muy especialmente a unos trabajadores que no lo merecen. Frente a una crisis que amenaza con destruir la cohesión social de Andalucía y que agudiza severamente las desigualdades sociales, la única opción de la izquierda es el refuerzo de los servicios públicos y el apoyo a quienes trabajan en ellos. Las cifras alcanzadas por estos recortes demuestran que no es ésa la posición del actual gobierno de la Junta.
Asamblea de Andalucía considera que el respeto a la ciudadanía tiene que ser construido necesariamente desde la coherencia. En este sentido, lamentamos que el discurso de resistencia a los recortes practicado por la Junta no se corresponda con su práctica. Consideramos especialmente preocupante esta incoherencia, por cuanto desarma de argumentos a la izquierda y contribuye a reforzar el cansancio y el escepticismo de la ciudadanía. Sin embargo, entendemos que existen paralelamente motivos para el optimismo. Las mareas verdes, las mareas blancas y otros movimientos populares ofrecen ejemplos de resistencia activa a los recortes, vengan de donde vengan. El objetivo, a medio plazo, debe ser articular estas formas de resistencia ciudadana en un proyecto fuerte de rechazo coherente a los recortes. Mientras tanto, consideramos imprescindible seguir denunciando las políticas de recortes y a aquéllos que, con unas palabras u otras, las ejecutan.

Asamblea de Andalucía, a 21 de agosto de 2013

[1] Datos a 1 de enero de 2013

*Andaluces de Alcalá participa del proyecto de Asamblea de Andalucía.

lunes, 19 de agosto de 2013

Andaluces de Alcalá pone en marcha nueva campaña de foto-denuncia

El colectivo ciudadano Andaluces de Alcalá lanza una nueva iniciativa para favorecer la participación activa de la ciudadanía. A través de la fotografía queremos denunciar públicamente los problemas de los alcalareños, pero también plantear soluciones. Desde la sección "FOTO-DENUNCIA" nos proponemos ilustrar con imágenes las principales carencias, los excesos y las contradicciones del modelo social, económico y territorial de nuestra ciudad. Las foto-denuncias serán publicadas periódicamente en nuestro blog y difundidas a todas las personas interesadas.
Invitamos a todos los alcalareños a enviarnos sus fotografías y/o sus motivos de denuncia.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Andaluces de Alcalá frente al nuevo ERE de la base aérea de Morón

Hace tres años, la empresa estadounidense 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), encargada de los servicios de mantenimiento de la base aérea de Morón de la Frontera, presentó un ERE que suponía, en la práctica, el despido colectivo de ciento cincuenta trabajadores. Esta medida tuvo una fuerte repercusión mediática por la investigación desarrollada por el Juzgado número 15 de Sevilla, al descubrirse que estas personas habían causado baja en la empresa con anterioridad a la presentación del citado ERE[1]. Pero más allá de las sospechas sobre fraude, que alcanzan de manera directa al Ayuntamiento de Alcalá y a la figura del alcalde[2] de nuestra ciudad, no podemos olvidar que otras ciento diecinueve personas perdieron su empleo.
Han pasado tres años desde aquel ERE, y hoy la empresa VBR anuncia la ejecución inminente de un nuevo despido colectivo. El pasado día 9, la empresa hacía pública su intención de despedir a unos setenta trabajadores de la zona. Un nuevo mazazo al tejido laboral de una comarca fuertemente castigada por el paro y la precariedad.
El nuevo ERE se apoya directamente en el recién estrenado real decreto-ley 11/2013. Este decreto, aprobado hace apenas una semana, incluye modificaciones importantes de la legislación laboral vigente. El decreto suprime en determinados supuestos la obligación de la empresa de entregar a los representantes de los trabajadores y a la autoridad laboral la documentación que afecta a todas las empresas vinculadas. Concretamente, esta obligación es eliminada en aquellos casos en que la sociedad dominante dentro de un entramado empresarial no tiene su domicilio en España. Es decir, son creadas unas condiciones diferenciadas para las multinacionales, que en adelante podrán presentar despidos colectivos tan rápidos y fulminantes como el de VBR sin necesidad de aportar la información necesaria a las partes afectadas. Una vez más, constatamos que hoy la legislación laboral está siendo reconstruida para facilitar el despido y destruir los derechos laborales. Y constatamos que estas reformas tienen un efecto inmediato y terriblemente perjudicial para los trabajadores de nuestro entorno.
La presencia militar estadounidense en la base de Morón ha sido frecuentemente justificada con el argumento del empleo que, supuestamente, crea en la zona. Este argumento se escucha cada vez que el acuerdo de cesión de las bases es renovado, o cuando se autoriza desde el Estado español el despliegue de nuevos efectivos militares estadounidenses en la base. Sin embargo, el nuevo ERE de VBR nos pone los pies en el suelo. Hace apenas tres meses el Estado autorizaba la llegada de quinientos militares estadounidenses más y de ocho nuevas aeronaves. Hoy la empresa de mantenimiento nos anuncia que setenta trabajadores serán despedidos, pese al aumento lógico que se espera en la carga de trabajo.
Desde Andaluces de Alcalá nos hemos manifestado repetidamente contra la presencia militar estadounidense en las bases de Rota y de Morón.[3] Igualmente hemos denunciado el papel lamentable que empresas como la propia Santa Bárbara Sistemas, asentada en Alcalá, juegan en el negocio de la guerra.[4] Hoy es preciso recordar una vez más que este negocio, además de ser inmoral, genera dependencia económica, precariedad laboral y, a la larga, desempleo. La presencia militar estadounidense no sólo es censurable en términos morales: es claramente perjudicial para nuestro derecho a trabajar con dignidad y en nuestra tierra. Urge construir una alternativa a un modelo económico claramente insostenible, ajeno a las necesidades de los andaluces y vergonzosamente plegado a los intereses militaristas de potencias extranjeras. Desde Andaluces de Alcalá hoy nos solidarizamos con los trabajadores afectados por este nuevo ERE. Además, animamos al conjunto de la ciudadanía a apostar por un modelo económico sostenible, moralmente comprometido y ajustado a nuestras propias necesidades como pueblo.

Andaluces de Alcalá, a 14 de agosto de 2013.




[1] http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2011/03/el-fenomeno-de-los-eres-y-los-fenomenos.html
[2]http://www.diariodesevilla.es/article/provincia/1313580/juzgado/investiga/irregularidades/ere/la/base/moron.html 
[3] http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2011/10/recortes-militares-si-recortes-sociales.html
http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2011710/los-andaluces-siguen-sin-existir-quien.html
[4] http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2012/06/santa-barbara-sistemas-y-el-blanqueo.html

http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2011/07/alcala-en-el-mundo-deslocalizado.html

martes, 6 de agosto de 2013

Andaluces de Alcalá en el 77º aniversario del fusilamiento de Blas Infante

El próximo sábado, 10 de agosto, se cumplen 77 años del fusilamiento sin juicio –es decir, del asesinato- de Blas Infante a las afueras de Sevilla.
La figura de Blas Infante ha sido desde siempre una silueta incómoda, difícilmente encasillable por los dogmatismos al uso, y que ha sufrido el desprecio de unos por considerarlo peligroso, subversivo y transgresor, y la mixtificación de otros que han simplificado su mensaje en una serie de consignas descontextualizadas de un tiempo y de unas obras que en realidad muy pocos han leído, incluyendo a muchos de los que han dicho y siguen diciendo gobernar en su nombre.  
Las últimas investigaciones –algunas de las cuales por suerte están siendo publicadas- están arrojando luz sobre su figura y nos están enseñando un Blas Infante alejado de tópicos. Seguir manteniendo a estas alturas que lo que caracterizaba a Blas Infante por encima de cualquier otra cosa era ser “un buen hombre”, que perdió la vida por ser “un demócrata”, o que simplemente fue “un republicano más”, como los discursos oficialistas nos intentan hacer ver, es hoy más que nunca un despropósito y una desfachatez. Blas Infante era todo eso, pero por lo que fue vil y cobardemente asesinado fue por ser un claro enemigo de los opresores y los terratenientes, por defender gratuitamente con su profesión de abogado a quienes no podían pagarse uno, por cuestionar constantemente el orden de cosas que el golpe de julio de 1936 no vino más que a terminar de darle forma, por enfrentarse y cuestionar científicamente las intocables raíces histórico-místicas de la españolidad, y por reivindicar una Andalucía libre compuesta de hombres y mujeres libres, como personas y como colectividad.
Hoy Andalucía está muy lejos de la que ideara Blas Infante. Más bien se ha convertido en lo que éste menos deseaba: paro estructural, emigración cíclica, acaparación de tierras y medios de producción, deslocalización, privatización, analfabetismo funcional, y todo un sinfín de improperios que debe empujarnos como pueblo a salir a la calle a defender las conquistas que tanto esfuerzo nos han costado, a nosotros y a nuestros predecesores.
Para este próximo fin de semana hay convocados diferentes actos organizados por diversos colectivos para conmemorar el LXXVII aniversario del asesinato de Blas Infante, los cuales apoyamos y secundamos desde Andaluces de Alcalá, por lo que animamos a todos los alcalareños y alcalareñas, y por extensión a todos los andaluces y andaluzas de conciencia, a que participen y demuestren con su presencia que el pueblo andaluz sigue vivo y que está dispuesto a defenderse.


Andaluces de Alcalá, a 6 de agosto de 2013.