lunes, 9 de septiembre de 2013

Situación de la Arquitectura Regionalista de Alcalá de Guadaíra

Parece ser que los años de la burbuja inmobiliaria y de especulación salvaje de nuestro suelo urbano han quedado en una pausa presumiblemente temporal. Aunque como ciudadanos y ciudadanas no debemos distraer la atención, pues son muchas aún las amenazas que se ciernen sobre nuestro patrimonio con la excusa de la crisis y la necesidad de seguir enajenando los bienes y servicios públicos para salir de ella.
Hace ya un tiempo publicamos desde Andaluces de Alcalá un artículo sobre la arquitectura regionalista en nuestra ciudad (1), que en su día llegó a ser conocida como “la ciudad de Talavera” por la cantidad de edificios de este arquitecto que se podían localizar en su término municipal. Y poco ha cambiado desde que publicamos dicho escrito, pues nada se ha hecho por la recuperación, restauración y “puesta en valor” (es decir, vuelta al uso normalizado) de un patrimonio por el que otras muchas localidades andaluzas se darían literalmente de bofetadas por tener en sus términos municipales y sobre todo en sus cascos urbanos.
El movimiento artístico denominado “regionalismo” –que engloba, además de la arquitectura, a la pintura, la literatura, el teatro, o la política- es, estéticamente hablando, democrático y popular, pues nace de los gustos y las necesidades de la propia sociedad que en la que se desarrolla, y cuyos planteamientos se adaptan a los materiales de construcción locales, lo que explica que tenga a veces diferencias aparentes entre las distintas comarcas en las que se da. Es, en otras palabras, una combinación excelente entre funcionalidad, respeto por el entorno, y búsqueda de abaratamiento de costos.
En Alcalá, algunos de los edificios que corren hoy más peligro están en manos privadas y pasan más desapercibidos, como el antiguo Hostal Goya (c/ Bailén, nº 14), en número 20 de La Plazuela (con una azulejería muy en relación con la de La Centenaria), o el número 56 de la Avenida Antonio Mairena, obra del afamado Aníbal González, exponente máximo de la vertiente sevillana de esta arquitectura regionalista andaluza.
Pero irónicamente, una muy buena parte de este patrimonio se encuentra en manos públicas, siendo los ejemplos más sangrantes la antigua Casa-Cuartel de la Guardia Civil y posterior comisaría de la Policía Nacional en la Plaza del Derribo, frente a la Iglesia de Santiago, y sobre todo el eje que forman la Casa Ibarra, Villa Esperanza y Villa San José: La Casa Ibarra fue adquirida en 2006 por el Ayuntamiento por 720.000 € con la promesa de ser utilizada con fines turísticos; Villa Esperanza fue durante unos años Escuela de Idiomas; y el último uso de la Villa San José fue el de guardería municipal, dejando desamparado al barrio con su cierre.
Desde Andaluces de Alcalá creemos que estos tres edificios, de titularidad pública, y de interés tanto artístico como cultural, insertos en un barrio tan necesitado de la intervención de las administraciones para evitar su progresivo deterioro, deberían ser convertidos en el eje central de todo el área y prestar servicios culturales, sociales y económicos de los que tanto adolecen los vecinos.


Andaluces de Alcalá, 9 de septiembre de 2013



Fotografías: 
Casa Cuartel de la Guardia Civil (fuente: Pcllin).
Villa Esperanza (Fuente: www.guadairainformacion.com)
Casa de Ibarra (Fuente: www.abcdesevilla.es)


1 comentario:

juroa dijo...

Buen articulo, pero con un error. Confunde Villa Esperanza con Villa San Jose.
San Jose es la escuela de idiomas y Villa Esperanza fue Guarderia Infantil.