miércoles, 20 de marzo de 2013

Andaluces de Alcalá contra los recortes en los autobuses públicos Alcalá-Sevilla

Desde el pasado lunes día 18, los alcalareños han sufrido un serio recorte en el servicio público de autobuses que conecta nuestra ciudad con Sevilla. Estos autobuses prestan un servicio esencial para cientos de trabajadores que precisan llegar a Sevilla o a los polígonos industriales de nuestra ciudad, así como para estudiantes que necesitan el autobús para asistir a sus clases en la universidad. Hablamos por tanto de un servicio que es tanto más necesitado por los sectores más precarios de nuestra sociedad. Una vez más, son estos sectores quienes pagan las consecuencias de una estafa cuyos artífices y cómplices se empeñan en vendernos como una “crisis” accidental.

El recorte en los autobuses del Consorcio Metropolitano afecta gravemente a las líneas M-121, que une Alcalá con Sevilla parando por los polígonos industriales; y M-123, que une ambas ciudades por Quintillo y que era importante, por ejemplo, para los estudiantes de la Universidad Pablo Olavide. Ahora la primera de estas líneas ve reducidos sus servicios en un 25%; en el caso de la segunda, la reducción es de nada menos que un 60%. La línea M-122, que hace servicio directo entre Alcalá y Sevilla, pierde un autobús por cada sentido y cambiará sus horarios. Los usuarios de estas líneas, trabajadores y estudiantes en su inmensa mayoría, se ven así gravemente afectados por este recorte.
Sin embargo, los responsables de esta decisión, a saber: el Consorcio Metropolitano de Transportes y el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, se muestran satisfechos con estas medidas. Nuestro gobierno local se ha permitido, incluso, anunciar estos recortes como “un buen plan de viabilidad” (sic). Los recortes unilaterales a unos servicios públicos fundamentales para mucha gente son vendidos, paradójicamente, como un éxito que tendrá un impacto mínimo sobre los usuarios de estos servicios.
El servicio de autobuses que une Alcalá con Sevilla ya arrastraba deficiencias antiguas que han ido a peor durante los últimos años. El aumento ininterrumpido de los precios del billete no se ha visto reflejado en mejoras en la prestación del servicio. Por el contrario, el servicio de autobuses sigue siendo lento, insuficiente, con un recorrido innecesariamente enrevesado y carente de infraestructuras básicas. Cabe decir sobre esto último que Alcalá, a día de hoy y con más de setenta mil habitantes, continúa sin tener una estación de autobuses. Desde hace unos días, además, Alcalá tiene un número significativamente menor de autobuses públicos para viajar a Sevilla.
Debe anotarse que este recorte en el servicio de autobuses se une a otros fracasos sonados en materia de transporte público, entre los que destaca el lamentable espectáculo del tranvía abandonado. Las obras faraónicas que un día prometieron a los alcalareños un modelo de transporte rápido y cómodo con Sevilla, hoy siguen abandonadas como testigos de una política ridícula de grandilocuencia y despilfarro. Los alcalareños siguen sin tranvía. Pero hoy están más endeudados y, para colmo, tienen menos autobuses.
Desde el colectivo Andaluces de Alcalá denunciamos estos recortes injustos y lamentamos el cinismo del gobierno local. El empobrecimiento de los servicios públicos nunca constituye un éxito en la gestión política. Dicho empobrecimiento es, además, mucho más censurable cuando afecta de forma directa a los sectores más vulnerables, incluyendo los parados, los estudiantes, los trabajadores y las personas mayores. El gobierno local ha protagonizado, durante los últimos años, un espectáculo grotesco de gasto sistemático en obras suntuarias y en fórmulas bochornosas de propaganda de sí mismo. No es razonable que hoy se constituya como cómplice necesario en este nuevo recorte a los más débiles. Desde Andaluces de Alcalá reivindicamos un cambio radical en las políticas de transporte urbano. Nuestra ciudad, con una tasa de paro alarmante y creciente, no puede permitirse el deterioro de sus vías de comunicación con Sevilla. Por eso la política de transporte no puede guiarse exclusivamente por un criterio de ahorro presupuestario inmediato. Los alcalareños necesitan medios de transporte rápidos y asequibles con Sevilla. Existen muchos gastos cuyo recorte no sólo afectaría menos a estas personas, sino que sería celebrado como un ejercicio necesario de viabilidad democrática.

Andaluces de Alcalá, a 20 de marzo de 2013.

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