miércoles, 22 de agosto de 2012

El fuego hace estragos en los espacios naturales más valiosos de nuestro término municipal.

En la primera quincena de agosto "La Voz de Alcalá" informaba de un fuego en el Parque Oromana. Sus consecuencias la hemos podido ver y sufrir todos los que disfrutamos paseando por sus senderos. En concreto, el fuego ha afectado a la vegetación de la ribera, que desde el “Molino del Algarrobo” se extiende en dirección al lugar que conocemos como “El Bosque”.
Arroyo "El novillero"

Este incendio viene a sumarse a otros dos anteriores, uno junto a la pasarela que cruza el río a la altura del polideportivo de S. Juan y otro que calcinó un tramo de cañaveral en la antigua “Huerta de la Pañuela”, a la altura del “Instituto Albero”.

Estos incendios han coincidido en el tiempo con otros de mayor envergadura que han jalonado río, arroyos y vías pecuarias, pasando desapercibidos para la inmensa mayoría de la población alcalareña. Tres ejemplos especialmente sangrantes, muestran, una vez más, el abandono más absoluto en el que se encuentra nuestro término municipal.

El primero, y más espectacular, es el que ha devorado gran parte del “Arroyo del Novillero”, lugar reforestado, en parte, hace un par de años, por la Asociación Ecologista Alwadi-ira. El incendio ha afectado a unos 800 m de arroyo, con un perímetro de más de 1.400 m y una superficie de 11.000 m cuadrados. En esta zona se han quemando zarzas, rosales, taraje, carrizo, juncos, palmitos, esparragueras, espinos majoletos, fresnos, adelfas, olmos…

El segundo lugar que ha sufrido recientemente el embate del fuego es la conocida como “Cañada Real de Morón”, vía pecuaria que nace en el Descansadero de Trujillo y que discrurre, durante muchos kilómetros, paralela al río Guadaíra, sirviendo de límite entre Alcalá y otros pueblos. Este incendio ha afectado a más de 1.000 m de cañada en tres puntos diferentes, el primero en su inicio, entre el rancho del Minero y el rancho de Trujillo, el segundo en el cruce con el arroyo de “la Desgreñá”, donde se ha calcinado gran parte de la baranda de madera que protege el puente y el tercero, el de mayor extensión, situado en el lugar conocido como “Barranca Alta” o antigua “Pasá el Mellao”, donde han ardido más de 750 m de longitud, con un perímetro de 1.600 m y una superficie calcinada estimada de 24.000 m cuadrados, viéndose afectada una importantísima masa de palmas y algunos árboles de la plantación realizada por la Junta de Andalucía.

El tercer lugar que ha ardido, es el “Descansadero de Trujillo”, tanto en la margen izquierda como derecha de la carretera que conduce a Morón, viéndose afectada una superficie de unos 3.000 m cuadrados de pastizal, matorral y pinos de repoblación. Por suerte se ha librado la mayor parte del lugar…

Unos incendios que no tienen por qué estar relacionados unos con otros, aunque es relativamente fácil deducir a quién beneficia que arda determinadas zonas en época estival. Año tras año continuamos perdiendo masa arbustiva autóctona, continúan reduciéndose los lugares que sirven de refugio a animales y destruyéndose una labor en reforestación que ha costado tiempo y dinero a los contribuyentes.

Desde Andaluces de Alcalá, creemos necesaria el mantenimiento y vigilancia del espacio rural, una mayor comunicación con las explotaciones agrícolas y ganaderas de las zonas afectadas, un plan de recuperación de los lugares afectados por el fuego o degradados, así como la recuperación de las vías pecuarias y caminos, siempre contando para ello con la participación y colaboración ciudadana.

Alcalá de Guadaíra, a 22 de agosto de 2012

Andaluces de Alcalá
andalucesdealcala@gmail.com

viernes, 17 de agosto de 2012

El puente de Alcalá: ¿Romano o de Carlos III?

Recientemente se ha abierto al tránsito de peatones el “puente de Alcalá”, el de toda la vida. Nombrado por unos como “el puente Romano”, por otros como “el puente de Carlos III”, quizás la mayoría lo llamemos, simplemente, “el puente”.

A la hora de determinar si existió o no un puente romano, la prospección arqueológica, previa a su restauración, puede darnos alguna luz. De lo que no cabe duda es de su existencia con anterioridad al reinado de Carlos III. De las opiniones sobre su origen vertidas por dos columnistas de reconocido prestigio, habituales en La Voz de Alcalá, ambos citando la misma fuente, el arqueólogo municipal, solo extraemos confusión. Afirma uno que allí existió un puente romano y otro, todo lo contrario, que no ha aparecido ningún resto que lo corrobore. En definitiva, que tenemos que seguir esperando la publicación de las conclusiones de la investigación arqueológica.

Durante muchos años, entidades de defensa y promoción del patrimonio histórico y natural alcalareñas venían denunciando su estado de abandono y reclamado su conservación y posterior restauración, sin que por parte del Ayuntamiento se les prestara la más mínima atención. En esta actuación, como en todas las demás, el Ayuntamiento no ha convocado a los Consejos Municipales de Patrimonio Histórico y Natural y Medio Ambiente, ni tan siquiera para informarles de sus pretensiones. En este sentido, la decisión, finalmente tomada, se ha visto huérfana de una investigación que fundamente los motivos de la solución adoptada, de un consenso entre especialista e instituciones de diferentes disciplinas y de un acuerdo ciudadano.

La deliberación sobre su restauración, en los medios de comunicación locales, básicamente, se ha centrado entre respaldar la solución adoptada por el Ayuntamiento, que ha supuesto aproximarnos a su “imagen original” y aquellos que opinan que no se debió cambiar la estética de la última reforma, la de 1917.

Hoy podemos observar una recreación estilística, en contraposición a la conservación de los añadidos de principios del XX, 1 que para no pocos debieron dejarse por pertenecer a una época histórica, especialmente importante de Alcalá, marcada por la llamada “arquitectura regionalista”, que a lo largo de la ribera del río cuenta con otros ejemplos: Parque y caseta de la música, Hotel Oromana, estación de bombeo de la diputación, reformatorio, entre otros, y que se prolonga dentro del casco urbano con otros edificios. Un momento histórico en el que hubo que adaptar nuestro único puente al transito de otro tipo de vehículos.

Desde Andaluces de Alcalá entendemos que su restauración ha sido pensada en un contexto de expansión urbanística y de “bonanza económica”. El proyecto, que ha supuesto un coste total de 888.459,97 euros 2, se enmarcaba dentro de la remodelación de todo el conjunto, donde se incluía la demolición del conocido como “puente nuevo”, paralelo al anterior, y la construcción de otro puente entre este y el molino de “La Tapada” que desembocaría en la “rotonda del panadero”. La crisis ha aplazado sine die la demolición de uno y la construcción del otro. En dicha dicotomía, crisis del ladrillo y cuento de la lechera, es en la que se cuestiona dicha actuación, al igual que otras obras públicas en nuestra localidad, de discutida idoneidad, utilidad y/o oportunidad. Tiempos en los que toda la maquinaria del Gobierno Municipal estaba centrada en la expansión urbanística y, que por increíble que parezca, se le sigue prestando una atención desmesurada. Tiempos y oportunidades perdidas que han afectado a toda una generación de alcalareños, hoy sumida en el paro, que carga sobre sus espaldas con la mayor deuda por habitante de la provincia.

Alcalá de Guadaíra, a 17 de agosto de 2012

Andaluces de Alcalá

1.- Ana María Calvo Manuel, LA APLICACIÓN DE LOS CRITERIOS DE INTERVENCIÓN SEGÚN LA LEY DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ESPAÑOL DE 1985 CITAR-Centro de Investigação em Ciências e Tecnologías das Artes Escola das Artes - Universidade Católica Portuguesa, en Iván López Rodríguez , “Moneo y el Bando de España”, “Si pastiches historicistas resultaron de aquellas experiencias anteriores, pastiches modernos podrían ser los nuevos resultados, que traerían como consecuencia la defenestración del bien cultural original ante el auge del exhibicionismo y narcisismo de algunos arquitectos modernos”
2.- Europa Press     las obras de restauración que se han llevado a cabo en él con cargo a los fondos del programa del uno por ciento de los presupuestos del Ministerio de Fomento para la rehabilitación y conservación del patrimonio histórico”. Lo que no despeja la duda razonable en cuanto a la forma y el fondo de la  solución adoptada.

viernes, 10 de agosto de 2012

Andaluces de Alcalá expresa su solidaridad con el SAT

El pasado martes 7 cientos de sindicalistas del SAT llevaron a cabo una acción de denuncia contra el paro y la pobreza que cada día afectan a más andaluces. La acción consistió en sacar varios carros llenos de alimentos básicos de dos hipermercados que, posteriormente, fueron entregados a personas afectadas por una situación de pobreza severa. De inmediato los gobiernos estatal y andaluz, así como el sindicalismo del régimen y varios medios de comunicación se apresuraron a condenar enérgicamente esta acción y a exigir represalias contra los militantes del SAT. Cuarenta y ocho horas después, dos jornaleros de Hornachuelos (Córdoba) y Cuevas de san Marcos (Málaga) eran detenidos por orden expresa del Ministerio del Interior.

Más allá de la espectacularidad de las imágenes, conviene reflexionar con calma sobre el carácter de los acontecimientos, y también sobre la legitimidad moral de quienes hoy claman justicia contra el SAT. Respecto a lo primero, se ha de subrayar que no estamos ante ningún robo ni hurto, por cuanto el Código Penal señala expresamente –en sus artículos 237 y 234, respectivamente- que para la concurrencia de estos delitos el apoderamiento de cosas ajenas tiene que ser llevado a cabo “con ánimo de lucro”. Algo que no sucede en este caso, por cuanto el SAT no ha comerciado con los productos ni se ha beneficiado de ellos directa ni indirectamente: se ha limitado a hacerlos llegar gratuitamente a personas que los necesitan. Se puede estar de acuerdo o no con el estilo, pero no estamos ante ningún robo ni saqueo: estamos ante un acto de denuncia política.

Precisamente por eso ha sido fuerte, desmesurada, la reacción política de los gobernantes españoles y andaluces contra el SAT. Nadie en su sano juicio puede pensar que cuando el Ministerio del Interior ordena expresamente la detención de jornaleros por un puñado de carritos de la compra lo hace por un mero sentido del “orden”. Si fuese así, se afanaría con igual tesón en aclarar la trama Gürtel, o en hacer justicia con el caso Bankia, en los cuales hay implicados numerosos miembros del PP, incluyendo a altos dirigentes como el propio Rodrigo Rato. Y casos ambos en los que, por cierto, sí hay ánimo de lucro y en proporciones considerables. Y qué decir de Griñán y el PSOE andaluz, directamente vinculado a una hedionda trama de EREs ilegales que, según se apunta desde el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, se dedicó durante años a robar el dinero de los desempleados para beneficio de altos cargos del partido. El ánimo de lucro observable en este caso equivaldría a millones de carritos de la compra, llenos hasta los topes. Pero no parece haber carritos suficientes para dar cabida a la desvergüenza, la hipocresía y el cinismo de nuestros dirigentes.

Los sindicatos del régimen tampoco se han quedado atrás. UGT-A, con su acostumbrado manejo del doble discurso, exige la misma firmeza frente a los delitos de cuello blanco que frente al “acto delictivo” (sic) que observa en la acción del SAT. No procede ese calificativo, ya que a día de hoy no existe aún causa abierta contra los militantes del SAT por esta acción. Y sobre todo no procede la legitimidad moral de UGT-A, que sólo en Alcalá de Guadaíra tiene a varias personas directamente ligadas a su ejecutiva local que están siendo investigadas por el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla, por haberse encontrado indicios de intromisión ilegal en el ERE que se llevó a cabo en la base aérea de Morón. Ánimo de lucro a espuertas, hipocresía sin límites y cinismo para llenar carritos y carritos de la compra.

Desde Andaluces de Alcalá, consideramos que las medidas adoptadas contra el SAT son mucho menos un acto de justicia que un programa político de represión a la disidencia. El SAT lleva años poniéndole cara a los responsables de la crisis económica que sufrimos todos, denunciando el origen de las injusticias y demostrando a los andaluces que el sindicalismo también puede ser algo honesto y digno de respeto. En estos momentos, más que nunca, deseamos hacer expreso nuestro apoyo al SAT y nuestra repulsa hacia un modelo político que encubre a los delincuentes y criminaliza a los disidentes.

Andaluces de Alcalá, 9 de agosto de 2012 andalucesdealcala@gmail.com