viernes, 20 de julio de 2012

Las derechas asfixian a Andalucía: por una respuesta creíble al ajuste neoliberal

El pasado 11 de julio el gobierno español certificó su cuarto hachazo al gasto público, firmando un paquete de medidas que contribuirán sin duda a empobrecer a los sectores sociales más desfavorecidos frente a las grandes rentas. Las nuevas medidas marcan una subida del IVA del 18 al 21%, y del 8 al 10% en el tipo reducido, lo cual se traducirá en una subida generalizada de los precios para el conjunto de la población. Además bajará el sueldo de los funcionarios, a quienes se vuelve a castigar tanto material como simbólicamente, culpándoles de una crisis cuyos principales responsables siguen indemnes. Quedan reducidas igualmente las prestaciones de los parados, que suman más de 12.000 personas sólo en nuestra ciudad y que empiezan a temer seriamente un horizonte de pobreza severa.
Este nefasto conjunto de políticas ha sido realizado, como es costumbre ya por desgracia, aprovechando la “nocturnidad” social del verano, con la intención de rebajar la posible respuesta de la población en las calles. Y para justificar todo esto se recurre a las ya familiares exigencias de la Unión Europea y de los mercados, certificando la intención decidida de este gobierno a obedecer a esos agentes externos antes que a la población que representa.
Desde el colectivo ciudadano Andaluces de Alcalá consideramos que la senda marcada por este gobierno nos conduce de manera acelerada a un empobrecimiento generalizado de la población andaluza. Y en este contexto, nos preocupa especialmente la ausencia de alternativas suficientemente válidas y creíbles en el panorama político y sindical. Los andaluces se sienten hoy agredidos por las políticas neoliberales del PP en el Congreso, pero desconfían con motivos sobrados de una izquierda parlamentaria seriamente deslegitimada y de unos sindicatos mayoritarios totalmente desacreditados. El futuro de los andaluces se ve así asfixiado entre la derecha dura y agresiva del PP y el progresismo acomodaticio de IU, CCOO y UGT, que intentan desesperadamente la cuadratura izquierdista en el círculo neoliberal. Unos y otros aceptan el dogma de la rentabilidad inmediata, del equilibrio presupuestario, de la competitividad empresarial, del dinamismo de los mercados y de la rentabilidad de las inversiones. Todos desaparecen de las calles y se encierran en unas estructuras tan herméticas y aisladas como los propios congresos que PP y PSOE celebran en nuestra tierra en estos días.
Andaluces de Alcalá apuesta por una respuesta participativa, asamblearia y construida de abajo arriba. Es el momento de construir desde nuestras ciudades una respuesta política que tome como referencia nuestra propia realidad, y no los indicadores macroeconómicos ni los discursos enlatados del establishment político-sindical. Frente al descrédito de la política institucional, no existen fórmulas mágicas ni soluciones inmediatas. Las manifestaciones, acampadas y huelgas pueden y deben desembocar en la consolidación de un tejido asociativo fuerte, horizontal y asambleario que sea capaz de marcar el ritmo de la agenda política desde el terreno local. Hoy nos enfrentamos al peligro de que cada hachazo de una de las derechas sea capitalizado por la otra derecha. Está en manos de los andaluces la construcción de una alternativa sólida, creíble y de futuro.


ANDALUCES DE ALCALÁ

Así mismo, Andaluces de Alcalá apoya la concentración que organiza la Unión Local del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) el próximo jueves 26 de julio, a las 10h, en la puerta del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), en el Callejón del Huerto. ¡ACUDE!

miércoles, 18 de julio de 2012

Andaluces de Alcalá apoya las movilizaciones del sector público

Andaluces de Alcalá secunda las movilizaciones de los trabajadores/as del sector público andaluz, y apoya la manifestación de MAÑANA 19-JULIO en Sevilla.

lunes, 9 de julio de 2012

El Urbanismo en Red, una nueva cortina de humo del Ayuntamiento

El Ayuntamiento se ha adherido al programa “Urbanismo en Red”, una aplicación informática habilitada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, destinada a facilitar una mayor información urbanística a los ciudadanos. Sin lugar a dudas, si se mejora el acceso a la información relacionada con nuestro planeamiento urbanístico estamos ante una buena noticia. Así lo cree el Gobierno Municipal al manifestar “que se conseguirá aumentar y potenciar la transparencia en la gestión pública del sector urbanístico de nuestra ciudad” (1).
El “urbanismo en red” debe llevar parejo otros avances, de igual o mayor importancia, a la hora de valorar tan loables intenciones, así, entendemos que una mayor transparencia pasa por reconocer la existencia en Alcalá de una brutal bolsa de “activos tóxicos”, compuesta por miles de m2 de terreno recalificado y cuyo valor de mercado, hoy, es una entelequia; transparencia es informar que el suelo urbanizable programado industrial, el no programado industrial, el suelo urbanizable programado residencial, el suelo urbanizable no programado, entre otros previstos en el Plan de Ordenación Urbana de 1994, no se ha desarrollado en su totalidad, después de dieciocho años, aunque eso sí, la iniciación de su urbanización resultó ser muy oportuna para poder elaborar una nueva propuesta de Plan de Ordenación con el mismo carácter expansionista que tuvo el PGOU anterior; transparencia, por tanto, es admitir la muerte nonata del nuevo Planeamiento Urbanístico de la ciudad y, consecuentemente, transparencia es informar de cuanto nos ha costado los trabajos relacionados con su elaboración; dónde han ido a parar las miles de toneladas de albero extraídas de los sectores: La Isla, Club de Tiro, Zacatín y ... o cuánto nos ha costado la urbanización de amplias zonas convertidas hoy en páramos.
El “urbanismo en red” necesita de transparencia a nivel andaluz. Hay que reconocer públicamente que el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), norma paradigmática de la legislación “progresista”, según sus parteras y apoyos, no lo es en realidad. La norma fija unos límites amplísimos en materia de recalificación de suelo y construcción de viviendas. Así, para un periodo de ocho años es posible recalificar un 40% de suelo e incrementar la población un 30%, “limitaciones”, como hoy todos entendemos, propias de la era de la burbuja inmobiliaria, causante en gran medida de la crisis que padecemos y del sufrimiento de cientos de miles de andaluces en paro. Aún así, dichas “limitaciones” se las ido cargando el PSOE con “artimañas” (2) legales como el Decreto 309/2010, en relación con los campos de golf o Planes metropolitanos, sacándose de la chistera, al efectos, las famosas “áreas de oportunidad”.
El PP no anda en otros parámetros de modelo de desarrollo, no nos equivoquemos. Dicho partido se encuentra empeñado en modificar la Ley de Costas, con el objeto de privatizar amplias zonas, ante “la inquietud e inseguridad” del sector hotelero, “víctimas” de la actual protección costera y de los extranjeros “que están dejando de invertir en el mercado residencial español”, la misma “red urbanística” (3).
Andaluces de Alcalá propone a la ciudadanía un modelo de desarrollo sostenible y realmente transparente, un modelo de desarrollo armónico dentro de Andalucía, donde se garantice una vivienda digna para todos, se desclasifiquen los terrenos de la especulación y se proteja los espacios históricos y naturales (4).

Andaluces de Alcalá, a 9 de julio de 2012

(1) La Voz de Alcalá
(2) Ecologistas en Acción
(3) Ecologistas en Acción
(4) "Andalucía vuelve al ladrillo con la excusa del golf", Andaluces de Alcalá

sábado, 7 de julio de 2012

XXIV Premio Memorial Blas Infante

El pasado día 5 de julio hizo público su fallo el jurado del XXIV Premio Memorial Blas Infante, organizado por la fundación del mismo nombre, otorgándole por unanimidad el primer premio al trabajo de investigación “El Centro Andaluz de Sevilla. Historia y actividades del primer proyecto andalucista contemporáneo”, elaborado por Jesús Vergara, miembro de Andaluces de Alcalá, al cual felicitamos públicamente con estas líneas por su merecido premio, y lo animamos a continuar su labor de investigación y documentación histórica sobre los orígenes del despertar de la conciencia andaluza contemporánea, un instrumento que sin duda puede resultar tan útil en estos tiempos en que el pueblo andaluz se encuentra tan desorientado y desestructurado.

Andaluces de Alcalá, 7 de julio de 2012

lunes, 2 de julio de 2012

Los recortes de Izquierda Unida y el futuro de la izquierda en Andalucía

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el martes 19 de junio el decreto-ley que recoge su plan de ajuste económico-financiero para los años 2012-2014. La consejera de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, ha confirmado que el recorte será ya aplicado en la nómina del mes de julio de los trabajadores del sector público. Desde entonces y en adelante, estos trabajadores sufrirán en su salario la culpa de los especuladores y sus cómplices políticos. El decreto supone el aterrizaje práctico de una ideología política que supedita el bienestar de las personas a los requerimientos de un sistema económico injusto e inmoral. Una ideología que, además de ser compartida por los dos grandes partidos, está siendo rápidamente asumida por Izquierda Unida.
Los recortes tienen, en el caso de Andalucía, un doble filo. La misma guadaña que siega desde la Administración autonómica los derechos de los trabajadores está tallando hasta tornar irreconocible el cuerpo marchito que alguna vez fue Izquierda Unida. Valderas y sus compinches parecen empeñados en destruir en tiempo récord la legitimidad moral del proyecto que supuestamente defienden.
Fueron muchos y muy destacados los afiliados y simpatizantes de IU que expresaron su decepción tras el pacto de gobierno con el PSOE. El propio Julio Anguita se ha pronunciado públicamente contra este pacto en el artículo “Las lentejas de Esaú”. Pero todos, partidarios y detractores, se estarán quedando atónitos ante la velocidad y eficacia con que la cúpula de la coalición parece estar afrontando la destrucción de su propio proyecto. En apenas dos meses han tomado decisiones que buena parte de la parte de la izquierda de este país tardará mucho en perdonar.
La primera decisión polémica fue la de acelerar la entrada en un gobierno seriamente manchado por la sombra de la corrupción. El referéndum interno fue mal resuelto, y pronto Izquierda Unida certificó su papel de pata izquierda de un edificio sostenido, presumiblemente, sobre una administración oscura de los fondos públicos. Izquierda Unida entraba en un gobierno en coalición con un partido cuyos dirigentes están siendo investigados por la desaparición sospechosa de dinero de los desempleados. Sólo un milagroso viraje hacia la izquierda del régimen socialista podía justificar un pacto que olía demasiado mal.
Lejos de forzar ese viraje, y casi sin tiempo para asumir la situación, IU nos sorprende apoyando unos presupuestos que asumen literalmente el dogma neoliberal: hay que someter las cuentas públicas al equilibrio presupuestario. Un equilibrio lastrado por la corrupción de políticos, empresarios e inversores financieros. Un equilibrio que castiga sistemáticamente a los más débiles en beneficio de los poderosos. En dos meses, el dogma neoliberal ha sido interiorizado por una IU que asesta así una nueva poda a su legitimidad ética y política.
La ciudadanía crítica, aquélla que ya sabía que las diferencias entre el PP y el PSOE son insignificantes en lo sustancial, va asumiendo a marchas forzadas que hoy, en Andalucía, IU ha dejado de ser una alternativa creíble. Las propias bases de IU lo aceptan, y adoptan posturas que oscilan entre la vergüenza y el enfrentamiento abierto con sus dirigentes. Hoy es evidente que IU no puede ser un referente para la izquierda andaluza.
Desde Andaluces de Alcalá consideramos, sin embargo, que ese espacio político, que se complementa con el dejado por el Andalucismo y la abstención, en la que miles de personas esperan tener una referencia política seria, necesita ser llenado. Es urgente construir una alternativa política democrática, de base amplia, horizontal y de izquierdas que dé respuestas a los problemas de los andaluces. Ha llegado la hora de tomar decisiones. La muerte por auto-recorte de IU no puede significar la desaparición de la izquierda política en este país. Desde nuestro colectivo abogamos por comenzar ya a levantar el nuevo edificio. Y apostamos por hacerlo desde abajo, partiendo de la ciudadanía y reforzando el tejido social a nivel local. Reivindicamos una respuesta política asamblearia, transformadora y claramente comprometida con los derechos individuales y colectivos del pueblo andaluz. Ante el agotamiento de las viejas respuestas, es el momento de comenzar a transitar con valentía nuestro propio camino.