viernes, 22 de junio de 2012

Santa Bárbara Sistemas y el blanqueo moral del negocio de la guerra

Con el argumento de la creación de empleo, se pretende que la multinacional de la guerra Santa Bárbara Sistemas-General Dynamics (1) fabrique en Alcalá doscientos carros de combate “Leopard 2E” para posteriormente venderlos al Reino de Arabia Saudí. La venta ha sido negociada los días 7 y 8 de junio por el príncipe saudí Salman bin Abdelaziz, que en visita oficial se ha reunido con el ministro de Defensa Pedro Morenés, con el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy y con el rey Juan Carlos de España. El negocio, que reportaría a la empresa más de tres mil millones de euros, no ha despertado sin embargo la fuerte conciencia humanitaria que los representantes españoles aparentaban tener en su trato con otros gobernantes árabes. Arabia Saudí es una de las dictaduras más despóticas del mundo árabe. En Arabia Saudí rige la ley islámica y son totalmente ignoradas todas las libertades políticas y civiles de la población. La violación de los Derechos Humanos en este país es sistemática, siendo la situación de las mujeres especialmente dolorosa. Pero la injusticia, el machismo, el dolor y el desprecio hacia los Derechos Humanos quedan en un discreto segundo plano cuando se trata de negociar con los Leopard 2E. En este caso, y a diferencia de Afganistán, los señores de la guerra son presentados como respetables hombres de negocio que “crean riqueza” en nuestra Alcalá.
Tras el negocio de Santa Bárbara Sistema-General Dynamics subyace una ciudadanía alcalareña angustiada por el paro. El número de desempleados de nuestra ciudad supera ya las once mil personas. La cifra se ha triplicado en los últimos veinte años. Los alcalareños contemplan su futuro con preocupación y sufren la carencia de puestos de trabajo. En este contexto, es lógico que la creación de puestos de trabajo en nuestra ciudad sea una prioridad. La construcción de armas para la guerra es moralmente blanqueada en nuestro pueblo como una honrosa creación de puestos de trabajo. Sin embargo, no todos los puestos de trabajo son iguales. Aunque el trabajador sólo busque legítimamente un medio de vida, los puestos de trabajo en empresas como Santa Bárbara constituyen un engranaje más en la maquinaria del negocio de la guerra.
Las guerras fueron, durante mucho tiempo, escenas de combate cuerpo a cuerpo donde el sólo hecho de estar presente suponía un riesgo para la vida propia. Todos tenemos en la cabeza esas escenas cinematográficas de griegos y persas, romanos y cartagineses, donde el que muere mancha con su sangre al que le mata. Desde entonces y hasta hoy han pasado unos siglos en los que el “arte” de la guerra ha consistido, fundamentalmente, en matar a una distancia cada vez mayor. La guerra hoy consiste en matar sin mancharse de sangre. La violencia y el sufrimiento de los más débiles queda oculta a los ojos de quienes les matan. La guerra moderna es un ejercicio de tecnología orientado a crear distancia entre el asesino y su víctima. La conciencia del soldado permanece aislada tras la mirilla de un rifle de asalto que le permite apuntar a kilómetros de distancia. Bombardear es más fácil cuando se hace desde el ordenador de de un avión no tripulado. Y financiar la muerte y el dolor de los demás es mucho más cómodo cuando uno se auto-convence de que simplemente está “creando empleo”.
Desde Andaluces de Alcalá, rechazamos el chantaje moral que esta forma de creación de empleo supone para los alcalareños. Y lamentamos profundamente que las autoridades locales, autonómicas y estatales vendan este tipo de negocio como un éxito. Consideramos que la creación de empleo debe ser una prioridad en Alcalá. Pero además afirmamos que los alcalareños tienen derecho a otro tipo de empleo: un empleo que no sirva para alimentar el negocio de la guerra. Porque esta vez, lamentablemente, las víctimas no serían elefantes.
ANDALUCES de ALCALÁ


(1) Para más información sobre esta empresa y su actividad en Alcalá, ver http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2011/07/alcala-en-el-mundo-deslocalizado.html

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