lunes, 14 de noviembre de 2011

Andaluces de Alcalá frente al 20-N

El próximo 20 de noviembre se celebra elecciones generales en el Estado español. Se trata éstas de unas elecciones especiales, marcadas por una profunda crisis económica que ya ha arrastrado a más de un millón de andaluces al paro, y que amenaza con destruir buena parte de los derechos sociales conseguidos tras décadas de lucha. La ciudadanía se enfrenta a unas elecciones importantes, y lo hace desde un sentimiento de profunda desconfianza hacia el modelo político, social y económico en que vivimos. Fenómenos como el 15-M constituyen respuestas de rechazo frontal hacia un modelo de sociedad que, hoy más que nunca, se revela nefasto.
4 diciembre de 1977

Doscientos años de fundamentalismo capitalista han colocado a la humanidad, por vez primera en su Historia, en una situación alarmante. Este sistema ha demostrado ser insostenible tanto por sus efectos en las relaciones humanas -paro, pobreza, desigualdad, individualismo- como por su impacto en el ecosistema. La siguiente pregunta es inevitablemente: ¿qué modelo de sociedad queremos?

Si algo hemos de aprender de la experiencia capitalista es que un único modelo de sociedad no puede ser válido para todos los pueblos del mundo. Somos diversos, y nuestra diversidad constituye una ventajosa fuente de ideas, proyectos y alternativas. Lo peor del capitalismo es que se ha afirmado como un discurso sagrado, y se ha impuesto sin atender a las necesidades de cada pueblo. Por eso lo más importante es que cada pueblo retome las riendas de su futuro, y construya aquellas herramientas políticas que necesite en función de sus circunstancias.

El pueblo andaluz constituye una realidad diferenciada, con su propia Historia y sus propios problemas. Necesitamos organizarnos en torno a un proyecto que responda a nuestra singularidad. No podemos seguir construyendo un modelo de sociedad que no responde a nuestros problemas ni respeta nuestra cultura. Lo peor de estas elecciones es que, una vez más, enfrentan a diferentes versiones de un mismo dogma que posteriormente caerá como un plomo sobre nuestra tierra. La respuesta que necesitamos es justamente la contraria: propuestas políticas y candidaturas que arraiguen en nuestros pueblos y ciudades, ideas que entronquen con nuestra forma de vivir.

Desde Andaluces de Alcalá creemos necesario que los ciudadanos andaluces recuperen la política: que vuelvan a sentir que el futuro está en sus manos y no en otras. Para conseguir esto es necesario organizarnos en torno a proyectos que respondan a nuestros propios problemas. Por eso hemos apoyado la constitución de un Sindicato Andaluz de Trabajadores en nuestro pueblo. Y por eso echamos de menos una candidatura andaluza que apueste claramente por nuestro derecho a decidir juntos. Las revoluciones no se hacen en el aire: somos andaluces, tenemos nuestra propia Historia y es hora de pensar cuál es el cambio que necesitamos.

Andaluces de Alcalá,
14 de noviembre de 2011

No hay comentarios: