viernes, 11 de marzo de 2011

El fenómeno de los ERES y los “fenómenos” del los ERES

La muy moderna expresión “Expediente de Regulación de Empleo” no es más que un concepto que se refiere precisamente a lo contrario de su significado. Un ERE es, prácticamente siempre, la desregulación del empleo o la puerta de entrada al desempleo. Y es que no llamar por su nombre a las cosas es una táctica clásica de despiste del poder para con sus súbditos.


Actualmente existen tres tipos de Expedientes de Regulación de Empleo: a) de suspensión, que consiste en enviar a los trabajadores al desempleo por un período más o menos largo, habitualmente de unos 8-10 meses, b) de reducción, que significa recortar la jornada laboral, la cotización a la Seguridad Social y en consecuencia las prestaciones futuras correspondientes y c) de extinción, que no es más que un despido colectivo.

Por lo tanto ni “regulación” ni “empleo” parecen los términos más adecuados para denominar a estos nefastos procedimientos, que no son sino “armas de destrucción masiva” del empleo.

Que en Andalucía el empleo no abunda es conocido de todos. Sin embargo, la abundancia de ERES no nos resultaba tan conocida. Y es que durante 2010 (últimos datos oficiales publicados) tuvieron lugar en nuestra tierra 708 ERES de suspensión, 297 ERES de reducción y 443 ERES de rescisión, en total la nada desdeñable cifra de 1448 “Expedientes de Regulación de Empleo”, esto es, unos 5 ERES al día contando incluso los festivos.

Muy curiosamente observamos también que el total de trabajadores afectados y perjudicados por los ERES asciende a 19993 y el total de despidos (ERES de extinción) se ha cobrado 11 despidos diarios durante 2010. Si a esto añadimos que ha habido 22417 despidos individuales (14892 de hombres y 7525 de mujeres) impugnados y conocidos por la Administración, la responsabilidad de la misma en la destrucción de empleo acaecida en 2010 es absolutamente innegable.

De otro lado tenemos una escasísima conflictividad laboral pese a la terrible situación de paro, precariedad, siniestralidad, recorte salarial, incumplimiento de convenios y normas laborales que observamos. Apenas ha habido 133 huelgas durante 2010 en Andalucía, de las que 123 corresponden a empresas y 10 al ámbito sectorial. Los trabajadores afectados han ascendido a 60439 y el número total de jornadas perdidas suma 64053, lo que nos indica que la inmensa mayoría de esta conflictividad ha durado una sola jornada.

Ante este panorama, se ha descubierto una de las más importantes tramas de corrupción de los últimos tiempos. No hablamos de Filesa, Malesa, Flick, Roldán, Vera, Barrionuevo, Juan Guerra, Mariano Rubio, Ibercorp, Malaya, Burguillos, El Pocero, GAL, Fondos Reservados, Pretoria, Carmel, Ohanes, Mercasevilla, Macarena, etc… Sin embargo sí que nos encontramos a los mismos protagonistas. Ahora se trata de cargos públicos, amigos y familiares del PSOE a través de los altos cargos de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. LA dinámica es fácil: aprovechan los Expedientes de Regulación de Empleo, para colarse sistemáticamente en los listados de afectados y sin haber trabajado una sola jornada en las empresas afectadas (¡EUREKA!) obtener una prestación social que de ningún modo les corresponde. Esta trama, que está siendo investigada a lo largo y ancho de Andalucía, supera a día de hoy el centenar de Expedientes en fase de instrucción judicial y cada día la noticia salpica a alguna de las direcciones locales socialistas de cualquier localidad. La nuestra, Alcalá de Guadaira, no ha sido una excepción. Recientemente la prensa se ha hecho eco de la aparición de destacadísimos miembros de la dirección socialista, alguno incluso con cargo institucional, en el ERE de la Base de Morón.

Y como no, tampoco ha sido ninguna excepción la reacción institucional ante tal descubrimiento. Que la falta de honradez y ética es consustancial a nuestros gobernantes ya lo sabíamos. Pero ahora también descubrimos su falta de vergüenza, confirmamos su catadura moral y debemos situarlos donde se merecen: en las cloacas del Estado social y democrático de derecho. Traficar con las prestaciones de desempleo, aprovecharse de manera sistemática de la tragedia ajena del desempleo, obstaculizar el trabajo de la justicia e impedir la apertura de las necesarias comisiones de investigación es una infamia solo propia de quien se ha aprovechado conscientemente de esta situación. Por ello, no debe extrañarnos que quien ostenta la más alta representación institucional en nuestra localidad haya dicho sobre esto:

“Son gente honesta y honrada, como mi teniente alcalde, Paco García.” (Carta de Antonio Gutiérrez Limones a Esperanza Oña, diario ABC, 25-2-2011).

Mi teniente, mi fondo de reptiles y mi ERE. Ése es el problema, la concepción del poder público como propio, su gestión como la de un cortijo privado y la más vergonzante falta de ética y valor político para acabar con una corrupción que sacude Andalucía a la par que el desempleo. A ciencia cierta, Sr. Alcalde, “tu” PSOE tiene mucho que ver en ambos asuntos.

1.- Los datos de estadística oficial han sido extraídos de:


Alcalá de Guadaíra, 11 de marzo de 2011


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