domingo, 22 de agosto de 2010

Los derechos humanos en el mundo, y de cómo se defienden.

Si tuviéramos conciencia de los derechos humanos en el mundo, nos escandalizaríamos al saber cómo sufre la mayor parte del planeta, y precisamente en aras que la otra parte (un 20%) viva por encima de sus posibilidades. Los derechos de estos "seres" humanos no son contemplados, no son defendidos, y cuando lo son por alguna altruista razón, tiempo le falta a los agresores para detener de inmediato dichas acciones. Una de ellas, por simple y novedosa, son los barcos (la flotilla) que intentan llevar ayuda humanitaria al mayor campo de exterminio del planeta, Gaza, donde casi dos millones de personas convalecen entre la muerte por hambre, enfermedad o cáncer y la vida dentro de un cerco vigilado por mar, aire y tierra.

En el intento de ayudar al menos 10 personas fueron asesinadas por el ejército israelí, lo fueron a sangre fría, por la espalda, con tiros en la sién, y con unas hojillas con fotos para indicar a quien había que matar; lo triste es que los soldados se equivocaban, pero daba igual, todos eran culpables de querer romper el bloqueo a Gaza.

En este mundo de los "derechos humanos", defender a la población indefensa es un acto de terrorismo, y como tal es justificado, por eso los asesinos no son juzgados ni investigados; por el contrario, ayudar a un estado que asesina, con donaciones de armas, firma de acuerdos comerciales, invitaciones culturales, deportivas o académicas, es definido como actuaciones en nombre de la libertad, la democracia, la paz y los derechos humanos.

En nombre de estos principios algunos estados invadieron Afganistán (2001), Irak (2003), Libano (2006), Gaza (2009), e Iran que está muy próximo. Estas invasiones no son de rosas y margaritas, sino de la más pesada y sofisticada industria bélica, que no solo mata en el momento, sino que también lo hace a largo plazo impidiendo la vida por las altas concentraciones de radioactividad que siembran donde pisan.

Gaza sigue igual, sin energia, sin medicinas, atacada diariamente, y casi sin esperanza; decía Israel que levantaría el bloqueo, lo que se ha traducido en introducir 10 camiones más al día (osea nada), los cuales son atacados por "terroristas beduinos", malos malisimos, que ni siquiera respetan la ayuda palestina (y que son agentes israelíes del mossad disfrazados).

Mientras nuestros políticos hablan de paz, hacen la guerra, apoyan a los agresores, impiden la ayuda a las victimas, firman acuerdos con Israel, y se multiplican los actos de difusión de "su cultura". En un ejercicio de confusión intencional, mienten, distorsionan, y repiten sus mantras, que la gente se cree, hasta que deje de hacerlo.

Para ir entendiendo el lenguaje de los agresores hay que recordar que colonizacion es paz, y quien no opine lo contrario será considerado un extremista, insurgente y terrorista; y como tal serán perseguidos y hasta juzgados, y para ello el Gobierno español acaba de aprobar una normativa europea, de persecución a los "disidentes" a quien no comparta su visión de los derechos humanos para ciertos seres, y no para los demás.

Estas leyes y su puesta en práctica se hace, igualmente, con nuestro dinero, pues efectivamente no solo nos coaccionan, engañan y estafan sino que además pagamos por ello. A niveles locales la policía recibirá formación contra el terrorismo (que imparte Israel), serán instruidos en como desmantelar manifestaciones, en el manejo de nuevas armas antidisturbios, que enriquecerá más y más a esos determinados seres que sí tienen derechos, los otros seres, los que no tienen derechos seguirán sobreviviendo y preguntándose cuánto tiempo más habrá que esperar para que la sociedad civil (que tampoco tiene derechos) se dará cuenta del perverso lenguaje de los agresores, que llaman paz a la guerra, y guerra al genocidio.

Alcalá de Guadaíra a 22 de agosto de 2010

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