martes, 2 de marzo de 2010

Sobre los despidos en Roca y el papel de los sindicatos mayoritarios

Sobre los despidos en Roca y el papel de los sindicatos mayoritarios

El jueves 11 de febrero la multinacional Roca despidió a ciento doce trabajadores de su planta de Alcalá de Guadaíra. Lo hizo sin avisarles, y muchos de ellos se enteraron de su despido al llegar al trabajo, como otro día cualquiera. Estas ciento doce personas son las primeras víctimas de Roca en Alcalá, pero probablemente no serán las últimas. En las próximas semanas Roca dejará en la calle a otras veinticinco, dejando así el saldo –de momento- en ciento treinta y siete nuevos parados en nuestra ciudad. El 12 de febrero, un día después de los ciento doce despidos, la representación sindical de UGT en la empresa de sanitarios planteaban como respuesta “la presentación de alegaciones al expediente a título individual, teniendo en cuenta las particularidades de cada trabajador y para respetar la decisión de aquellos empleados que decidan aceptar las indemnizaciones y marcharse de la compañía”. Es posible que a estas alturas de la película, los señores dirigentes de UGT no se hayan enterado de que esos puestos de trabajo no pertenecen a nadie, de que son un patrimonio de Alcalá y de que por tanto su defensa no puede depender de intereses particulares.
 
La instalación de Roca en Alcalá tuvo lugar dentro de los parámetros fordistas que reconocían beneficios de distinto tipo para las empresas a cambio de su compromiso con una serie de beneficios para el pueblo, entre los cuales destacaba la creación y conservación de puestos de trabajo. Este pacto empresa-pueblo-sindicatos fue la base del capitalismo fordista y es justamente el que está siendo violado actualmente por empresas que, como Roca, se marchan para llevarse a otro sitio algo que no les pertenece. Hablamos de puestos de trabajo que se pierden: que perdemos todos. La obligación de un sindicato es defenderlos como tales y más teniendo en cuenta las condiciones laborales de Andalucía.
 
Es necesario recordar que los despidos de Roca en Alcalá no podrían tener lugar si la Dirección General de Trabajo del gobierno “socialista” no hubiese aprobado el pasado 14 de enero un despido masivo (ahora llamado “ERE”, que suena más suave) que terminará afectando, previsiblemente, a unos doscientos trabajadores de nuestro pueblo. En el documento de aprobación del ERE se afirma que el gobierno considera justificado el despido "por causas productivas, fundamentándose en la evolución negativa de los productos fabricados y comercializados por la empresa como consecuencia de la profunda crisis". Lo cual significa, en otros términos, que un gobierno supuestamente “socialista” respalda que la reducción de beneficios de los propietarios de Roca se compense dejando a cientos de trabajadores sin trabajo. Y facilitando de esa forma la deslocalización de la producción en otros países con más bajos salarios y condiciones laborales.
 
A esta connivencia alarmante entre la multinacional catalana Roca y un gobierno llamado “de izquierdas” (¿?) hay que sumar el silencio cómplice de las direcciones de los sindicatos mayoritarios, que se dedican a reunirse con el Rey para buscar la “paz social” mientras los trabajadores se quedan sin trabajo. Unos sindicatos que en nombre de no se sabe qué rehúyen la huelga general que sí convocaron cuando el gobierno central estuvo en manos del PP, pese a que entonces el número de parados aún no se aproximaba ni de lejos a las cifras actuales.
 
En estos tiempos de crisis y de ataques organizados contra los derechos de los trabajadores, las direcciones los sindicatos mayoritarios –CC.OO. y U.G.T.- están firmando un legado lamentable de cobardía y connivencia con los poderes del Estado. Mientras tanto, el sindicalismo coherente es perseguido judicialmente: la misma mañana en que Roca despedía a ciento doce trabajadores en Alcalá, cuatro sindicalistas del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) eran juzgados en Sevilla y amenazados con penas de prisión. No parece casual que esto sucediese escasos días después de que el SAT lograse paralizar la Sierra de Cádiz con manifestaciones en las que miles de personas secundaron la necesidad de una huelga general y un sindicalismo realmente comprometido con los trabajadores.
 
El colectivo Andaluces de Alcalá desea promover una reflexión en profundidad sobre el papel que están jugando los sindicatos mayoritarios en estos tiempos de crisis, con una especial atención a la grave situación de paro que padece Andalucía, sus causas, y a la necesidad de ir vertebrando un potente sindicato Andaluz que defienda los intereses de los trabajadores y las trabajadoras andaluces. No nos cabe la menor duda de que muchas Uniones Locales, comités de empresas, delegados de personal, y trabajadores en general pertenecientes a las “centrales mayoritarias” –eufemismo, pues la afiliación ronda el 10%-, se encuentran desencantados por la política de seguidísimo de sus respectivas direcciones sindicales a las políticas económicas neoliberales del Gobierno, a la continua perdida de derechos y libertades -que tanto costaron conquistar- y a la concepción del sindicalismo como mero bufete de bogados.
 
Asimismo, Andaluces de Alcalá desea expresar su total solidaridad con los trabajadores de Roca, animándoles a organizarse de un modo valiente y coherente en defensa de sus derechos. Igualmente, mostramos nuestro apoyo a la manifestación que la Unión Local de Comisiones Obreras de Alcalá de Guadaíra tiene prevista para el próximo sábado 6 en Alcalá de Guadaíra, pues aunque algo tarde, se enmarcan dentro de los planteamientos que venimos defendiendo en este escrito.
 
INVITACIÓN:

Andaluces de Alcalá organiza el próximo miércoles 21 de abril en la Casa de la Cultura a las 19h. LA CHARLA: EL PARO, LA CRISIS Y EL MODELO DE DESARROLLO, y para la que contaremos con un trabajador afectado por los actuales despidos, un sindicalista y un economista.
 
Andaluces de Alcalá
 
Alcalá de Guadaíra a 2 de marzo de 2010