miércoles, 13 de enero de 2010

El Plan General de Ordenación Urbana, que quieren aprobar en Alcalá, sintoniza plenamente con el modelo de desarrollo neoliberal.







Los resultados de la reciente XV Conferencia internacional sobre el cambio climático en Copenhague tienen una clara lectura: no hay ningún compromiso serio por parte de los países occidentales y neoliberales para cambiar el modelo; el progreso sigue significando “bienestar”, aunque no sabemos muy bien para quién. (1)

En nuestro entorno más cercano, esta dirección neoliberal se evidencia tanto en las personas que toman las decisiones como en el contenido de las mismas. El cese de Ginés Morata, prestigioso biólogo, al frente del Consejo de Participación de Doñana y contrario a la construcción del oleoducto desde Los Santos de Maimona en Badajoz, a Palos de la Frontera en Huelva, para reemplazarlo por Felipe González, (2) o la elaboración de proyectos y planes como el PGOU de Alcalá plagados de eufemismos bien sonantes como “áreas de oportunidad”, figura contempladas en el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla, y de difícil encaje con el POTA (Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía, son dos ejemplos que vienen a confirmarlo. (3)

El nuevo PGOU de Alcalá constituye una pieza más del puzzle de una “gran Sevilla”, área metropolitana diseñada por la especulación, (4) las constructoras y las grandes multinacionales de la distribución, con el beneplácito o la “vista gorda” de las diferentes Administraciones y donde, por el contrario, las diferentes reivindicaciones sociales (los Parques Culturales del Aljarafe y Los Alcores, la recuperación integral del río Guadaíra, o la recuperación del patrimonio cultural y social) se dilatan en el tiempo y, si no hay más remedio, se les ofrece al mercado, quitándole todo contenido social, público y reivindicativo. En el lance, no solo se desprecia la identidad cultural de los pueblos y ciudades de la comarca sino que se prostituye sin ningún pudor.

En este gran centro de distribución se construirán nuevas instalaciones para almacenar productos de importación, viviendas para asentar a la población que, consecuentemente, seguirá despoblando las zonas rurales de Andalucía: 3.500 en “Guadaíra Sur”, 4.500 en Zacatín, ¿cuántas en “Tecnópolis” y en el resto de “áreas de oportunidad”?. Para las élites, casas de lujo en plena cornisa de Los Alcores, con campo de golf incluido. Cinco puentes sobre el río Guadaíra, ¿o quizás seis?, una “Plataforma logística” que ocupará 270 hectáreas, un parque empresarial “Puerta de los Alcores” que irá en la margen norte de la A-398 y con acceso a la A-92”. También “La Ciudad del Hielo”, nuevo “centro comercial y de ocio que romperá moldes en el área metropolitana”... (5). Casi se duplica el área recalificada, a pesar de que queda aún más del “80 % de las actuaciones urbanas previstas por desarrollar del antiguo Pgou” (6)

Para todo el conjunto se prevén nuevas carreteras y más consumo energético. La Aglomeración Urbana de Sevilla para satisfacer sus exigencias de consumo necesitaría una superficie 54,5 veces superior a la superficie de la demarcación actual del Área. Esto es, una superficie equivalente al 86,5 por ciento del territorio de Andalucía, 2,4 veces la superficie de Cataluña y más de 2 veces la extensión de Holanda. (6), pero eso no importa. Puro modelo neoliberal, que no vertebra el territorio de Andalucía, mantiene elevadas tasas de paro, genera empleo en precario y todo a costa del consumo de grandes espacios vírgenes y la anulación de nuestra identidad y memoria cultural.

La destrucción del acuífero Sevilla-Carmona por canteras y AVE, la imposición de plantas extranjeras como el césped nórdico en avenidas, plazas y rotondas, el abandono de nuestro patrimonio arqueológico, un modelo donde no hay sitio para las casas estilo andaluz, impidiéndonos reconocer si estamos en Alcalá de Guadaíra o en alguna urbanización sin identidad en cualquier ciudad del mundo. Es un modelo éticamente injusto, económicamente inviable, ecológicamente insostenible y culturalmente destructivo.

Ante todo esto, la única ocurrencia de los políticos al uso es ver la posibilidad de negociar, el si yo te doy, tú me das, y todos contentos. Desde Andaluces de Alcalá rechazamos dicha dinámica y apostamos por otro modelo, un modelo en armonía con nuestras formas de vida mediterránea, y sin atentar ni contra el medio ambiente ni contra el ser el humano.

(1) http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article16220
(2) http://www.juntadeandalucia.es/viviendayordenaciondelterritorio/www/jsp/estatica.jsp?pma=1&ct=11&pmsa=4&e=ordenacion_territorio/plan_ordenacion/index.html
http://www.juntadeandalucia.es/viviendayordenaciondelterritorio/www/jsp/lstHerramienta.jsp?id=1&l=-1&ch=6&ct=-1&ca=-1&cu=-1&v=1&cd=25930&pma=1&ct=11&pmsa=2
(3) http://www.ucm.es/info/ec/jec9/pdf/A04%20-%20Cano%20Orellana,%20Antonio.pdf
(4) Angel Monge Pérez, Abogado. 26 de Enero de 2003 . Publicado en Enero de 2003 en Diario de Sevilla( Artículos de Opinión)
(5) http://www.elcorreoweb.es/sevilla/provincia/077168/luz/verde/pgou/alcala/guadaira/contempla/playa/artificial
(6) http://www.ucm.es/info/ec/jec9/pdf/A04%20-%20Cano%20Orellana,%20Antonio.pdf

María José Lera Rodríguez
Vicente Miguel Pérez Guerrero
Jesús Pedro Bergara Varela
Francisco Cuberos Gallardo
Luis Ocaña Escolar
Francisco José Gavira Albarrán

Alcalá de Guadaíra, 13 de enero de 2010
http://andalucesdealcala.blogspot.com/
andalucesdealcala@gmail.com

No hay comentarios: